Reseña: Lolita, de Vladimir Nabokov

¡Buenas tardes a todos! Me lo he tomado con calma con este libro, pero ha merecido la pena triplemente. Y es que, los clásicos lo son por algo. ¿Lolita? ¿Estás ahí?


La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. Lolita es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel…


 

 Lo.Li.Ta. Mi Lolita.
¡Ay Nabokov! ¿Por qué no te había leído antes? ¿Por qué no había embebido  de esa elegante prosa, de esa sutileza, de esas palabras medidas, escogidas con gusto? Lolita, como bien dices los entendidos, es un clásico del siglo XX, una obra maestra moderna que ha conquistado a miles, cientos de miles de personas. Por primera vez, apoyaré a esos buenos conocedores de la literatura.  ¿Qué es Lolita? Lolita es una novela muy especial. Ni muy extensa, ni muy corta, con las palabras justas, trama embellecida a base de descripciones muy labradas, sentimientos contrariados que afloran en cada renglón y una intención moral que prefiero no  imaginar si es certera o totalmente equivocada. Independientemente de esto, Lolita  ha creado cultura, ha creado escuela. ¿Qué sería ahora de esas “nínfulas” sin poderlas recordar ligadas al término Lolita? Toda la historia popular perdería una parte de sí, y la literatura, en cuyas eternas páginas encontramos frecuentemente referencias a esta novela y a sus tan discutidos protagonistas, quedaría desmembrada sin uno de los iconos más reconocidos del último siglo. 
 
Ahora bien, ¿qué historia nos encontramos entre las páginas de este libro?
 
Humbert Humbert es una especie de escritor/profesor de raíces europeas que aterriza en Estados Unidos para terminar de escribir su análisis de literatura comparada (o algo similar). ¡Qué suerte la suya cuando termina siendo huésped de Lotte Haze! H.H. es un hombre gallardo, atormentado por las sombras de un amor adolescente no consumado. Por eso, cuando conoce a Lolita, la hija de 12 años y 7 meses de Charlotte Haze, cree que por fin el destino le ha rociado con su suerte. En medio de una atmósfera tensa, idealizada y muy complicada entre madre e hija, Humbert irá acercándose a Lolita de manera sutil, edulcorada y nada sospechosa de poder llegar a estar en entredicho jurídico sus postura. El resto creo que es historia, porque, en realidad, la trama nace y muere en este punto.
 

El trastorno obsesivo de Humbert Humbert en lo referente a las nínfulas (una palabreja hermosa que, aun así, me ha resultado de lo más perturbadora), roza la locura, llevándolo a actuar de manera extrema su “amor” por ellas, movido por los celos, en sentido de posesión, de propiedad. Creo, desde mí subjetiva subjetividad, que esta especie de obsesión se acentúa a medida que pasan los años en la obra, a medida que el calor de Lolita no es más que un mero recuerdo…
Nabokov nos tortura mucho con eso…Y diréis, ¿es esta barbaridad temática un placer para los sentidos? ¿Es, acaso, merecedora de tantos galardones? Como me imagino que sabréis, Lolita  es tan odiada como amada. Los opositores se basan, muy acertadamente, en esa relación incestuosa, y  en la “pedofilia” (porque tampoco podemos darle otro nombre), que rezuma la obra y que parecer enardecer Nabokov. Los favorables, los enamorados, literariamente hablando, destacarán por encima de todo la maestría del autor para batallar un tema espinoso y  salir airoso sin haber empleado ninguna terminología soez, sin haber caído en la comodidad de lo vulgar… Yo, siempre gris, que no soy muy amante de las posturas ni muy diestras ni muy zurdas, combinaría en mi crítica ambos pensamientos.
Creo que la gravedad del asunto es tratada con mucha ligereza, como menospreciándolo, quitándole hierro, pero hemos de recordar que, ante todo, estamos hablando de una novela, de algo nacido de la inventiva, en este caso, de Nabokov. Y, pese a eso, no me parece que debamos oponernos sin haber apreciado antes la pluma del autor. Es todo cuanto tengo que decir.
Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.

Humbert
-Puerco- dijo, sonriéndome dulcemente.- Criatura repugnante. Yo era una niña fresca como una flor, y mira lo que has hecho de mí. Debería llamar a la policía y decirle que me has violado. Oh, puerco, puerco, viejo puerco.

Lolita

¿Bromeaba? En sus palabras absurdas vibraba una siniestra histeria.

Humbert

¿Os lo recomendaría? Sí, por supuesto que lo haría, y en ello me hallo ahora mismo. Os lo recomendaría a vosotros, que sé que sois lectores exigentes, que sé que gustáis de las buenas obras y de las divagaciones creativas de los buenos escritores. Antes de terminar con la reseña, he de decir que me decidí por Lolita después de haber leído “La verdad sobre el caso Harry Quebert”. Mucha gente criticaba este último por su similitud con el hoy reseñado. En mi opinión, no tiene nada que ver. Joël Dicker no es Nabokov, ni el dúo Harry-Nola es H.H.- Lolita. Ambas son novelas que he disfrutado como nunca, que tienen sus puntos fuertes y sus pequeños defectos, pero, dado que las comparaciones son odiosas, os diría que no vayáis buscando en una nada de la otra, porque, para bien o para mal, no lo encontraréis.


 Hay dos películas basadas en la novela de Nabokov, una dirigida por Kubrick (no la he visto), y una versión más reciente con Jeremy Irons y Melanie Griffith (como Humbert y Lotte Haze). Esta sí que la he visto (parcialmente, porque no quise destriparme el final antes del libro), y os la recomiendo. Creo que es una adaptación bastante buena y puede ayudar a aligerar la lectura.

 
 
Espero que os haya gustado la reseña ^ ^
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39 comentarios en “Reseña: Lolita, de Vladimir Nabokov

  1. Yo cuando vi la peli, que fue unas semanas antes de empezar con el libro, pensé ¿Qué mente retorcida y perturbada pudo haber ideado esto? Pero con el libro se te aclara todo muchísimo más y a mí me enganchó más que la película.

    Besos y gracias por pasarte

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  2. Es lo que yo he pensado mientras leía ^ ^ Me daba repelús pensar en la relación entre HH y Lolita, pero es que Nabokov lo expone con semejante belleza y cuidado que casi te olvidas de que es totalmente repugnante.

    ¡Besos y gracias por pasarte!

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  3. ¿Puedes creer que tengo este libro en casa desde hace milenios xD y sigue ahí?, es verdad que alguna vez me ha llamado la atención pero con tu estupenda reseña ahora lo leo fijo, así que nada de pelis por el momento.
    ¡Un besote!

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  4. Me lo empecé a leer cuando era relativamente jovencita y claro, un libro así… no es para todas las edades jaja. Pero me has animado a intentarlo de nuevo y estoy segura de que me encantará. Gracias por la reseña, es genial ❤

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  5. ¡Hola! Yo estoy terminando esta novela, ya vi la película de 1997 un par de veces y me parece brillante. La narración de Nabokov, mediante la voz de un pedófilo, es genial, y además, su recreación de la famosísima nínfula Lolita.

    Gracias por el post<3

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