Post exprés: Resumen anual de lecturas

¡Ya casi es 2015!

 
 Me imagino que estaréis todos ansiosos por despedir este año que ya se nos va quedando viejo, así que yo he decidido hacer un recuento de todo lo que he leído este año.  Hay muchas lecturas que he reseñado, pero otras tantas se me han quedado en el tintero y voy a ir rescatándolas este próximo añito. 
No he llevado muy bien la cuenta de mis libros leídos este año, pero, teniendo en cuenta los que recuerdo y los que tengo apuntados (más o menos desde después de verano), mi suma total de lecturas ronda las 55 volúmenes. Ha sido un año no demasiado productivo, en el que me he dedicado a vaguear mucho (con mucho gusto), y en el que he leído con ganas a penas durante cuatro meses. Por culpa de eso, mi lista de pendientes es más alta que el Everest, pero el próximo año me pondré con más emotion.
He probado por primera vez muchas novelas cómicas, como es el caso de ¡Viva la madre que me parió!, ¿Para qué sirve un cuñao?, Padrenuestro que estás en el sofá,  Dios hizo el mundo en siete días… Y se nota o Este siglo se me está haciendo largo. No me han decepcionado, pero creo que me esperaba un poquito más, sobre todo de la segunda. Aunque he ido dejando de lado la fantasía, a principios de año me dediqué a penar con Leal y Prometida, y traté de leer Cazadores de Sombras, pero el primer libro me gustó tan poco que me negué en rotundo. También empecé la trilogía de El señor de los anillos (que no he acabado), y por verano le di una oportunidad a Juego de Tronos, Choque de Reyes y a Tormenta de Espadas, pero no he seguido con la saga por pereza, aunque me estaba encantando y la voy a retomar en breves. A pesar de haber dicho NO a la novela erótica, por verano disfruté bastante con la pluma de Lena Valentí en Amos y Mazmorras  #1 y #2. Los demás de la saga,  como cambiaban los personajes, no los leí, pero me gustó bastante. Hubo tiempo para Cautiva y Seducida, de Lis Haley, una novela bastante normalilla pero con la que (sé que no era una comedia, pero) me reí de lo lindo.   Sucumbí a la pluma de John Green en Bajo la misma estrella, y me estrellé con él en Buscando a Alaska y Ciudades de Papel, que no me enamoraron, ni mucho menos. Probé Eleanor y Park, de Rainbow Rowell, de la que tengo pendiente FanGirl, leí el primero de Hopeless, de Colleen Hoover, y también los dos primeros de su saga Slammed (no sé si se ha traducido). Me leí, aunque estos ya no soy capaz de ubicarlos en un mes específico, Oblivion 2; F2F, un asesino en la red; ObsidianEve and Adam, de Michael Grant, Pomelo y Limón ; y Quédate a mi lado de Noelia Amarillo. Este último trimestre del año me ha dado por la novela oscura y misteriosa, he disfrutado con La verdad sobre el caso Harry Quebert, con la polémica y maravillosa Lolita de Nabokov, con Noah de Sebastian Fitztek, El juego de Ripper o La larga marcha y Rose Madder de mi idolatrado Stephen King. He leído la primera policiaca de J.K. Rowling, El canto del cuco, que recuerdo con un muy buen sabor de boca, y la increíble novela de Elisa Cotarelo, El peligro de llamarse Nerea. También ha sido un año de lecturas amenas, como Malena, un bombón XXL; o No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas.
Un autor español que he leído bastante ha sido Jordi Sierra I Fabrá, del que he tenido el placer de releer Solo Tú, y leer por vez primera Radiografía de una chica con tatuaje, El asesinato del profesor de matemáticas y Quizás mañana, la palabra amor. Siempre me ha encantado la escritura de este hombre, pero con el último libro que he mencionado me enamoró. 
Probablemente me esté olvidando de un buen puñado de ellos, pero para terminar, añadiré El Lazarillo de Tormes, ¿Qué me quieres, amor?, Bajarse al moroLa aldea perdida, La lluvia es una canción sin letra y, una de mis favoritas de todo el año, La lluvia en tu habitación, de Paola Predicatori. Una historia que encontré tras haber devorado Bajo la misma estrella, y que me hizo replantearme muchas cosas sobre la triste historia de la novela de Green.
Las mejores lecturas del 2014 han sido, después de mucho pensarlo, las cinco cuyas portadas veis en imágenes.

El peligro de llamarse Nerea, me pareció una obra muy buena, a pesar de ser un poco lenta. Los personajes eran increíbles y  toda la investigación policial me encantó.

La verdad sobre el caso Harry Quebert ha sido muy halagada por mí, porque me enganchó de una manera increíble. Joel Dicker crea una muy buena historia de la nada, sin gran narrativa pero sí muy buen control de la trama.

 

La tremenda Lolita de Nabokov. Muchos me la recomendaron después de la novela de Dicker, y me enamoró. No creo que haya una gran relación entre ambas obras, porque Lolita es, probablemente, una de las obras más bellas, narrativamente hablando, que he leído.

La lluvia en tu habitación, de Paola Predicatori, es la perfecta muestra de una prosa cuidada, repleta de sentimientos muy íntimos y una gran conexión con el autor a través de personajes muy complicados pero bien desarrollados. Además, el tema tratado (cáncer y adolescencia), que ahora está tan cotizado, te atrapa y deja atrás (muy atrás) a Bajo la misma estrella.

La larga marcha de King, que no está considerada como una de sus mejores novelas, me mantuvo en vilo para darme un buen revés al final, algo muy propio del autor. Creo que consiguió ponerme de los nervios con su narración, así que se merece ser una de las mejores de este año.

 Y este es mi resumen lector del año. ¿Habéis leído alguna de las obras? ¿Qué propósitos literarios  tenéis para el 2015?
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