Post exprés: Reto Stephen King

 

¡Buenas a todos! Por fin me he apuntado a un reto ^ ^ ¡Por fin! Como muchos sabréis, soy muy fan de Stephen King y me encantan sus libros y todo eso. Hace un par de días estaba hablando con unas amigas de lo mucho que me gustaría poderme leer todos sus libros, y entonces vi esta iniciativa. Nació en el blog El marcapáginas, y es un reto completamente atemporal (ya me diréis quien puede leerse esta inmensa cantidad de libros en un plazo determinado).

Consiste en leerse todas las obras publicadas del escritor e ir “tachándolas” de la eterna lista de novelas, cuentos, etc…  Para participar, podéis llevaros la imagen a vuestro blog y enlazarla con el post original lo tenéis en el enlace de arriba ^ ^

Yo iré poniendo los enlaces al lado de cada libro de esta lista y los tacharé (o subrayaré) para ver cuántos he ido leyendo...

Novelas

 1974 – Carrie
1975 – El misterio de Salem’s Lot (Salem’s Lot)
1977 – El resplandor (The Shining)
1978 – La danza de la muerte (The Stand)
1979 – La zona muerta (The Dead Zone)
1980 – Ojos de fuego (Firestarter)
1981 – Cujo
1983 – Christine
1983 – Cementerio de animales (Pet Sematary)
1983 – El ciclo del hombre lobo (Cycle of the Werewolf)
1984 – El talismán (The Talisman, escrito junto a Peter Straub)
1986 – It
1987 – Los ojos del dragón (The Eyes of the Dragon)
1987 – Misery
1987 – Los Tommyknockers (The Tommyknockers)
1989 – The Dark Half (La mitad siniestra)
1990 – Apocalipsis (The Stand: The Complete & Uncut Edition)
1991 – La tienda de los deseos malignos (Needful Things)
1992 – El juego de Gerald (Gerald’s Game)
1993 – Dolores Claiborne
1994 – Insomnia
1995 – El retrato de Rose Madder (Rose Madder)
1996 – El pasillo de la muerte (The Green Mile)
1996 – Desesperación (Desperation)
1998 – Un saco de huesos (Bag of bones)
1999 – La tormenta del siglo (Storm of the century, guion)
1999 – Corazones en la Atlántida (Hearts in Atlantis)
2000 – La chica que amaba a Tom Gordon (The girl who loved Tom Gordon)
2000 – Mientras escribo (On Writing: Memoir of a Craft)
2000 – Montando la bala (Riding the Bullet)
2001 – El cazador de sueños (Dreamcatcher)
2001 – Casa Negra (Black House, escrito junto a Peter Straub)
2002 – Buick 8: un coche perverso (From a Buick 8)
2005 – Colorado Kid
2006 – Cell
2006 – La historia de Lisey (Lisey Story)
2008 – Duma Key
2009 – La cúpula (Under The Dome)
2010 – Blockade Billy
2011 – 22/11/63 (11/22/63)
2011 – Mile 81 (publicado únicamente en formato de libro electrónico)
2013 – Joyland PENDIENTE
2013 – Doctor sueño (Doctor Sleep), secuela de El resplandor (1977)
2014 – Mr. Mercedes 
2014 – Revival

Colecciones
1978 – El umbral de la noche (Night Shift)
1982 – Las cuatro estaciones (Different Seasons)
1985 – Skeleton Crew (Reeditado en español en 4 libros: La niebla, La expedición, Historias fantásticas, Dos historias para no dormir).
1990 – Las cuatro después de la medianoche (Four Past Midnight)
1993 – Pesadillas y alucinaciones (Nightmares & Dreamscapes)
1997 – Six Stories (Edición limitada de 1100 ejemplares cuyos relatos fueron reeditados en Todo es eventual y Corazones en la Atlántida)
2003 – Todo es eventual: 14 relatos oscuros (Everything´s eventual: 14 Dark Tales)
2008 – Después del anochecer (Just After Sunset)
2010 – Todo oscuro, sin estrellas (Full Dark, No Stars)

Serie de La Torre Oscura (The Dark Tower)

 1982 – La Torre Oscura I: La hierba del diablo (The Gunslinger) (Reeditado en 2003 como ‘El pistolero’)
1987 – La Torre Oscura II: La invocación (The Drawing of the Three) (Reeditado en 2003 como ‘La llegada de los tres’)
1991 – La Torre Oscura III: Las Tierras Baldías (The Wastelands)
1997 – La Torre Oscura IV: La bola de cristal (Wizard and Glass) (Reeditado como ‘Mago y Cristal’)
2003 – La Torre Oscura V: Lobos del Calla (Wolves of the Calla)
2004 – La Torre Oscura VI: Canción de Susannah (Song of Susannah)
2004 – La Torre Oscura VII: La Torre Oscura (The Dark Tower)
2012 – La Torre Oscura: El Viento por la Cerradura (Como parte de la serie de La Torre Oscura, es el octavo libro, pero cronológicamente se ubica entre los volúmenes cuatro y cinco)
Childe Roland to the Dark Tower Came de Robert Browning (poema en el que se basa la serie)


Bajo el seudónimo de Richard Bachman

1977 – Rabia (Rage) 
1979 – La larga marcha (The Long Walk)
1981 – Carretera maldita (Roadwork)
1982 – El fugitivo (The Running Man)
1984 – Maleficio (Thinner)
1996 – Posesión (The Regulators)
2007 – Blaze   

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Reseña: Lolita, de Vladimir Nabokov

¡Buenas tardes a todos! Me lo he tomado con calma con este libro, pero ha merecido la pena triplemente. Y es que, los clásicos lo son por algo. ¿Lolita? ¿Estás ahí?


La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. Lolita es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel…


 

 Lo.Li.Ta. Mi Lolita.
¡Ay Nabokov! ¿Por qué no te había leído antes? ¿Por qué no había embebido  de esa elegante prosa, de esa sutileza, de esas palabras medidas, escogidas con gusto? Lolita, como bien dices los entendidos, es un clásico del siglo XX, una obra maestra moderna que ha conquistado a miles, cientos de miles de personas. Por primera vez, apoyaré a esos buenos conocedores de la literatura.  ¿Qué es Lolita? Lolita es una novela muy especial. Ni muy extensa, ni muy corta, con las palabras justas, trama embellecida a base de descripciones muy labradas, sentimientos contrariados que afloran en cada renglón y una intención moral que prefiero no  imaginar si es certera o totalmente equivocada. Independientemente de esto, Lolita  ha creado cultura, ha creado escuela. ¿Qué sería ahora de esas “nínfulas” sin poderlas recordar ligadas al término Lolita? Toda la historia popular perdería una parte de sí, y la literatura, en cuyas eternas páginas encontramos frecuentemente referencias a esta novela y a sus tan discutidos protagonistas, quedaría desmembrada sin uno de los iconos más reconocidos del último siglo. 
 
Ahora bien, ¿qué historia nos encontramos entre las páginas de este libro?
 
Humbert Humbert es una especie de escritor/profesor de raíces europeas que aterriza en Estados Unidos para terminar de escribir su análisis de literatura comparada (o algo similar). ¡Qué suerte la suya cuando termina siendo huésped de Lotte Haze! H.H. es un hombre gallardo, atormentado por las sombras de un amor adolescente no consumado. Por eso, cuando conoce a Lolita, la hija de 12 años y 7 meses de Charlotte Haze, cree que por fin el destino le ha rociado con su suerte. En medio de una atmósfera tensa, idealizada y muy complicada entre madre e hija, Humbert irá acercándose a Lolita de manera sutil, edulcorada y nada sospechosa de poder llegar a estar en entredicho jurídico sus postura. El resto creo que es historia, porque, en realidad, la trama nace y muere en este punto.
 

El trastorno obsesivo de Humbert Humbert en lo referente a las nínfulas (una palabreja hermosa que, aun así, me ha resultado de lo más perturbadora), roza la locura, llevándolo a actuar de manera extrema su “amor” por ellas, movido por los celos, en sentido de posesión, de propiedad. Creo, desde mí subjetiva subjetividad, que esta especie de obsesión se acentúa a medida que pasan los años en la obra, a medida que el calor de Lolita no es más que un mero recuerdo…
Nabokov nos tortura mucho con eso…Y diréis, ¿es esta barbaridad temática un placer para los sentidos? ¿Es, acaso, merecedora de tantos galardones? Como me imagino que sabréis, Lolita  es tan odiada como amada. Los opositores se basan, muy acertadamente, en esa relación incestuosa, y  en la “pedofilia” (porque tampoco podemos darle otro nombre), que rezuma la obra y que parecer enardecer Nabokov. Los favorables, los enamorados, literariamente hablando, destacarán por encima de todo la maestría del autor para batallar un tema espinoso y  salir airoso sin haber empleado ninguna terminología soez, sin haber caído en la comodidad de lo vulgar… Yo, siempre gris, que no soy muy amante de las posturas ni muy diestras ni muy zurdas, combinaría en mi crítica ambos pensamientos.
Creo que la gravedad del asunto es tratada con mucha ligereza, como menospreciándolo, quitándole hierro, pero hemos de recordar que, ante todo, estamos hablando de una novela, de algo nacido de la inventiva, en este caso, de Nabokov. Y, pese a eso, no me parece que debamos oponernos sin haber apreciado antes la pluma del autor. Es todo cuanto tengo que decir.
Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.

Humbert
-Puerco- dijo, sonriéndome dulcemente.- Criatura repugnante. Yo era una niña fresca como una flor, y mira lo que has hecho de mí. Debería llamar a la policía y decirle que me has violado. Oh, puerco, puerco, viejo puerco.

Lolita

¿Bromeaba? En sus palabras absurdas vibraba una siniestra histeria.

Humbert

¿Os lo recomendaría? Sí, por supuesto que lo haría, y en ello me hallo ahora mismo. Os lo recomendaría a vosotros, que sé que sois lectores exigentes, que sé que gustáis de las buenas obras y de las divagaciones creativas de los buenos escritores. Antes de terminar con la reseña, he de decir que me decidí por Lolita después de haber leído “La verdad sobre el caso Harry Quebert”. Mucha gente criticaba este último por su similitud con el hoy reseñado. En mi opinión, no tiene nada que ver. Joël Dicker no es Nabokov, ni el dúo Harry-Nola es H.H.- Lolita. Ambas son novelas que he disfrutado como nunca, que tienen sus puntos fuertes y sus pequeños defectos, pero, dado que las comparaciones son odiosas, os diría que no vayáis buscando en una nada de la otra, porque, para bien o para mal, no lo encontraréis.


 Hay dos películas basadas en la novela de Nabokov, una dirigida por Kubrick (no la he visto), y una versión más reciente con Jeremy Irons y Melanie Griffith (como Humbert y Lotte Haze). Esta sí que la he visto (parcialmente, porque no quise destriparme el final antes del libro), y os la recomiendo. Creo que es una adaptación bastante buena y puede ayudar a aligerar la lectura.

 
 
Espero que os haya gustado la reseña ^ ^

Reseña: Dios hizo el mundo en 7 días… Y se nota, de Luis Piedrahita

¡Hola! ¿Cómo lleváis la semana? Probablemente con ganas de que llegue el finde, ¿eh? Bueno, entre que se acerca y no, os dejo con la reseña de un libro de Luis Piedrahita… Buen humor para un buen martes ^ ^

Según el Génesis, Dios hizo el mundo en una semana «y el séptimo día descansó»… Bien, vale, pero… ¿a qué se dedicó Dios ese domingo?… Una cosa está clara: no fue a misa… Porque eso no sería descansar, eso sería pasarse a ver qué tal va el negocio… Y es que, en este mundo creado en siete días, los zapatos y los pies pueden ser un indicador de la economía y la salud moral… Porque sólo hay dos tipos de países: aquellos en los que hay más pies que zapatos y aquellos en los que hay más zapatos que pies… Sin duda, lo que nuestro planeta mal hecho necesita es un poco más de humor… Como el que llena las páginas de este libro. Un nuevo y descacharrante volumen de monólogos del rey de las cosas pequeñas.


  
Para empezar con gran objetividad esta reseña: ¡Me declaro fan de Luis Piedrahita! Pero no una fan cualquiera, no; una aficionada fiel y embelesada (como las de los One Direction o similar). Quizás muchos de vosotros hayáis oído hablar de este hombre, galeguiño de corazón y de palabras justas y acertadas.
Eso sí, a mí los monólogos me cuesta digerirlos, es más, es muy difícil que uno me haga reír de verdad, pero los suyos derrochan una simpleza, un detallismo y una complicidad con el público (o lector, en el caso del libro), envidiables. Este libro, entonces, es una recopilación de muchas de sus actuaciones, de esa retahíla de frases bien conjugadas, sobre los grandes olvidados de nuestros hogares, de esos objetos despreciados por la humanidad desde la mismísima creación.
Dios hizo el mundo en 7 días… Y se nota, es una lectura desenfadada, ligera, pero que recomiendo tomar en dosis reducidas porque puede suceder que seamos víctimas de un “empacho” de ingenio y no consigamos apreciar ese “buen” humor escondido detrás de descripciones cotidianas.
En cuanto llegan los Carnavales deciden ponerse una careta de monstruo, un mono azul de mecánico y ya está: ¡mecánico monstruo!
Ese tío no se lo ha currado mucho.  ¿Qué ideas desecha una persona que se disfraza de mecánico monstruo?
“Verdugo irlandés, no; cazador de focas, tampoco; mantis religiosa, me va a picar el traje… ¡Mecánico monstruo!” Y hala, a hacer fechorías…
¿Tiene calidad? Lógicamente, yo no decidí elegir esta lectura en vistas a una prosa envidiable ni mucho menos. Me sucede lo mismo que con “¿Para qué sirve un cuñao?”  o ¡Viva la madre que me parió! que me enfrenté a un buen rato, simpático, pero tampoco mucho más. Probablemente, si lo disfruté como lo hice fue,  porque muchos de los monólogos los había visto en “El club de la comedia” (de refilón, porque suele ser infumable) previamente y, a medida que leía, iba recordando la “puesta en escena” de Luis Piedrahita, con esa voz chirriante tras varios minutos de discurso, y me amenizó aún más la tarde. Sinceramente, me parece que tiene mucho arte , que consigue hacer que se nos escapen las carcajadas sin necesidad de recurrir a temas escatológicos ni a un vocabulario soez, lo que lo coloca bastante por delante de otros cómicos que crean su humor a base de tópicos bastante vulgares.
Hay una frase que resume las reglas de todos los juegos del mundo: “No, es que en mi casa jugamos así”. Dicho eso, dicho todo. Ya te puede pillar la poli jugando al tres en raya con cocaína. Tú los miras así, con las pupilas dilatadas, y dices: “No, es que en mi casa jugamos así”
Algunos capítulos se me hicieron algo pesados, ciertamente, pero en general mi percepción de la obra es positiva. Os la recomiendo para que la leáis en la misma situación que y lo hice, es decir, entre novela pesada y novela pesada. Para relajar un poco la mente y abrir de nuevo el pensamiento (y no quedarnos tontos de traición, romanticismo y sangre).
 

Os he dicho que hay varios monólogos suyos en internet (¿lo he dicho?) así que os he traído el video de uno de los mejores en mi opinión. Espero que os guste ^ ^

Reseña: El juego de Ripper, de Isabel Allende

 ¡Buenas tardes! ¿Cómo lleváis este lunes? Yo estoy aprovechando para preparar algunas reseñas, porque no tengo demasiado que hacer y no apetece mucho salir a la calle. Esta misma mañana me he terminado este libro escrito por Isabel Allende y no he podido reprimirme a traeros la ficha. ¿Habéis leído alguna vez a la autora? 

Tal como predijo la astróloga más reputada de San Francisco, una oleada de crímenes comienza a sacudir la ciudad. En la investigación sobre los asesinatos, el inspector Bob Martín recibirá la ayuda inesperada de un grupo de internautas especializados en juegos de rol, Ripper. «”Mi madre todavía está viva, pero la matará el Viernes Santo a medianoche”, le advirtió Amanda Martín al inspector jefe y éste no lo puso en duda, porque la chica había dado pruebas de saber más que él y todos sus colegas del Departamento de Homicidios. La mujer estaba cautiva en algún punto de los dieciocho mil kilómetros cuadrados de la bahía de San Francisco, tenían pocas horas para encontrarla con vida y él no sabía por dónde empezar a buscarla.


 
 Hace algo menos de quince días, mientras recogía mis apuntes tras un rato de estudio en la biblioteca, vi este libro entre las novedades que habían llegado, y la portada me llamó muchísimo la atención. Creo que fue ese fondo negro en el que resalta la cara pálida, el caso es que me cautivó y me dejé llevar por las apariencias. Nunca antes había leído nada de Isabel Allende, aunque El cuaderno de Maya me había tentado muchas veces. De la autora he oído muy buenas críticas y halagos notorios hacia su “realismo mágico”, y es por eso que lamento haber probado su obra con El juego de Ripper. La sinopsis que, pese a no ser extremamente atractiva, parece decir mucho de la novela que nos vamos a encontrar, es, en cambio, muy diferente de lo que realmente Allende nos cuenta.
La idea es buena, pero se queda ahí, con un desarrollo bastante mediocre, desmerecedor de la pluma de la autora. Lo que pretende ser una novela negra, dista mucho de la tensión que suele caracterizar al género; la trama se pierde en detalles sumamente bellos, pero sumamente innecesarios. La prosa de la novela es muy bonita, sin demasiados embrollos o adornos, pero que se hace amena. Además, las descripciones son directas y sencillas, pero consiguen transmitir perfectamente. Ahora bien, el 90% de ellas no aportan nada nuevo ni interesante a la acción. Cada personaje que aparece por vez primera recibe al menos dos páginas en los que se recuerda su pasado y se trata su carácter y personalidad. Y eso incluso podría ser interesante, pero está introducido en medio de la narración de sopetón, y corta la acción para retomarla con menor peso. Por otro lado tenemos el título del libro, El juego de Ripper. Y yo, después de haber leído las 400 y pico páginas, me pregunto: ¿Qué narices es este juego?
 

Teóricamente es la base en que se fundamenta toda la historia, en el grupo de adolescentes que “juegan” online a algo, que se llama Ripper, que vendría a ser un juego de rol, pero al que no se le saca demasiado partido. Lo que sabemos es que hay cinco participantes, entre los que se encuentra Amanda Martín y un esbirro, Kabel, que es el abuelo de Amanda. En el juego, cada uno de los participantes (se comunican por Skype) tiene un papel en la “resolución” de un asesinato. ¿Qué sucede? Antes, siempre se dedicaban a esclarecer casos ficticios, pero cuando comienza el baño de sangre de San Francisco, se dedican de lleno a este asunto, un asunto, por fin, real.
Amanda Martín es hija de Bob Martín, el inspector jefe del Departamentos de Homicidios de San Francisco y se encarga de la investigación de diferentes y “escalofriantes” asesinatos; y de Indiana Jackson, que se dedica a dar masajes “espirituales” (no sé muy bien como describirla, es similar a una curandera tradicional, con potingues y todo eso), aunque están separados. Vive con su madre y su abuelo, aunque está en un internado por semana. Sucede que comienzan a aparecer cadáveres, personas muertas sin ninguna relación entre ellos, pero que Amanda cree que han de estar conectados entre sí. De este modo, con ayuda de los amigos del juego, su abuelo, su padre y Ryan Miller (un pretendiente de su madre), comienzan a investigar. Sin embargo, lo más peliagudo sucede al final, cuando su madre desaparece, y todo apunta a un secuestro por parte del asesino al que le seguían la pista.
Como bien decía antes, la idea es buena. Es más, a mí, a pesar de todos los inconvenientes de la falta de “enganche” y del poco interés que me ha suscitado, me ha gustado. Es amena, aunque lo de entretenida no sé si añadirlo, porque las primeras 200 páginas se las podríamos quitar sin hacerle ningún daño al resto del libro, incluso le haríamos un favor. Creo que, para ser una novela negra en condiciones, le faltan miles de millones de incógnitas más, más sangre, más investigación, porque la autora se centra demasiado en las descripciones, en los ambientes, en las personas, sin hacer caso a lo verdaderamente importante: los asesinatos. Además, en la primera parte del libro, todo el asunto de los cadáveres y la policía es algo secundario, porque estamos todo el rato pendientes de Indiana y sus amoríos.
Yo me esperaba mucho más y me ha defraudado. También creo que el final no ha sido muy acertado, porque se resuelven muchas incógnitas (aunque eran bastante obvias, el misterio poco misterioso) y apenas se da tiempo al lector para reflexionar o sentirse defraudado o agradado. Pasamos de golpe a un epílogo que no deja espacio para la tristeza ni siquiera. Y, la verdad, esto es lo que más me ha molestado, porque las últimas 70 páginas las disfruté, y el cierre ha sido poco adecuado.

Reseña: No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, de Laura Norton

¡Bueenas tardes, ¿blogosféricos?! ¿Qué tal lleváis la semana? Yo he leído lo que no está escrito, y es posible que acabe por transformarme en un libro andante. Es inevitable. Entre que me salen las páginas y no, os dejo con la reseña de es simpática novela. No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas. Curioso título, ¿no?

Si estás leyendo estas líneas es que te ha llamado la atención el título.¿Te gustaría decírselo a alguien?¿Serías capaz de decírtelo a ti mismo?Y lo más importante: ¿te gustaría mantener durante un buen rato la sonrisa que se te ha quedado en la cara? Pues esta es tu novela.Te podríamos contar con más o menos gracia de qué va la cosa, para que te hicieras una idea: que si la protagonista, Sara, es muy maja, que si tiene un trabajo muy interesante (es plumista, ¿a que nunca lo habías oído?), que si es un pelín obsesiva y alérgica a los sobresaltos… Por supuesto, la vida se le complica y se encuentra con que su piso se convierte en una especie de camarote de los hermanos Marx cuando en la misma semana se meten a vivir con ella su padre deprimido, su hermana rebelde y su excéntrico prometido y, sobre todo, el novio al que lleva mucho tiempo sin ver… Pero mejor no te lo contamos porque te gustará leerlo. Lo único que necesitas saber es que, desde el título, te garantizamos unas cuantas horas de descacharrante diversión como hacía tiempo que no disfrutabas.




Después de haber devorado dos buenas novelas, largas y con bastante carga emocional detrás, me dije que ya era hora de respirar un poquito y leer algo más ligero. Esta obra la había visto reseñada varias veces con bastante buenas opiniones y fue la que primero pillé. Me imagino que es el título lo que invita a leerla. No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, más allá de reflejar el interior del libro, lo que ha logrado es un buen impacto en el mercado. Bueno, el título y también la sinopsis, muy divertida y enérgica. Cuando me leí el primer capítulo pensé que iba a prometer mucho. Comienza en una época adolescente de la protagonista, con mucha guasa y con un ritmo muy alocado y casi frenético. Casi no te das cuenta de que te has metido en la historia cuando te encuentras con Sara trabajando duro para la obra de teatro, a la que se había apuntado solo porque Aarón también. Y es, probablemente, lo mejor de todo el libro.
 Me ha hecho gracia la manera de narrar, de contar esos escarceos de juventud. Pero creo que el libro no pasa de ahí.  Es rápido de leer, entretenido pero hasta cierto punto, y con unos personajes un poco estúpidos, todo hay que decirlo. Al terminarlo y actualizar mi estado en Goodreads, vi una reseña de la lectura que me hizo mucha gracia y que creo que resumía perfectamente mi sentimientos sobre la novela. Era una chica que decía que, ni tan graciosa ni tan épica la obra, y que a la protagonista le faltaban un par de hostias. Pues no podría haberlo descrito mejor.
 En general, el ritmo de la narración es bueno. El problema es que tampoco hay mucho que contar. Lo de las plumas, que en un principio me pareció incluso un buen recurso para ir dirigiendo la historia, acabó por convertirse en ese algo petardo  que tenía la culpa de todo y que lo podía solucionar todo. No sé si me explico. Obviamente, aquí el tema constante es Sara-Aarón. Sí, Sara, que tiene un novio perfecto (bueno, que al final es un capullo con buen corazón), Rober, arquitecto, con los pies en la tierra, simpático; esa Sara parece sufrir una revolución hormonal al ver de nuevo en su vida metido a un viejo amor de juventud: Aarón. Este Aarón es como un donjuán moderno pero bastante recatado, sin echar muchas canas al aire. Canta en una banda que lo está empezando a petar (si, está empezando a triunfar con 30 años en un grupo para jovencitas, un poco a destiempo, ¿no?) y se ha prometido con la hermana pequeña de Sara, Lu, a la que le saca casi 11 años. Y entonces es como si el mundo dejase de existir y la protagonista se volviese loca, empezase a dudar de su amor por Rober y comenzase a mantener diálogos mentales con ella misma.
 
Entremedias de esto, se nos cuenta cómo Sara trata de preparar unos accesorios con plumas para un desfile de un amigo diseñador para la Madrid Fashion Week. Unos accesorios que hará y deshará y para los que (ante la imposibilidad de hacerse con más plumas) tendrá que colarse en el zoo. Sí, en el zoo, ¡Viva el surrealismo!, con Aarón (como no) y con Eric, un amigo arquitecto de Roberto que es noruego y que está encantado de vivir aventuras a la española. La verdad es que yo no me esperaba nada en especial del libro, pero el título daba la impresión de esconder algo mejor en el interior. No quiero decir que la historia me haya disgustado, porque, a pesar de todo, he pasado un rato entretenido leyendo y riéndome sola (algo que cada vez es más habitual y más preocupante), pero a la autora se le ha ido la pinza introduciendo situaciones extremas y disparatadas.
 Es algo que me supera, porque creo que una trama simpática puede sacarse adelante (y no lo digo con soberbia y superioridad, sino porque he leído a autores que lo han conseguido) sin tener que rozar casi la fantasía, con buena técnica y sin recurrir a chascarrillos típicos y a tópicos bastante comunes.
Eso sí, el final, aunque ha quedado muy divertido y todo lo que queráis, es muy irreal, porque vivimos uno de esos reencuentros románticos tan esperados. Y eso de atar todos los cabos y fueron felices y comieron perdices no me va.
 
 
 ¿Lo habéis leído?¿Qué os parece?
 
¡SOY TODA OÍDOS!