Reseña: Mr Mercedes, de Stephen King

¡Buenas tardes!

 Siento no haber posteado antes, pero tenía esta reseña a medias, y quiero publicarla ya mismo :3 Después de mucho bregar y de sufrir con la lectura, me he terminado Mr. Mercedes… ¡Disfrutad de la ficha!


Justo antes del amanecer, en una decadente ciudad americana, cientos de parados esperan la apertura de la oficina de empleo para reclamar uno de los mil puestos de trabajo que se han anunciado. Han hecho cola durante toda la noche.  De pronto, invisible hasta que lo tienen prácticamente encima, un Mercedes surge de la fría niebla de la madrugada. Su conductor atropella y aplasta a todos los que encuentra a su alcance. Acto seguido, el coche da marcha atrás y vuelve a arremeter contra ellos. El asesino huye dejando atrás ocho muertos y quince heridos. Meses después, Bill Hodges, un policía jubilado, que sigue obsesionado con este caso sin resolver, recibe una carta anónima de alguien que se declara culpable de la masacre.  Brady Hartsfield vive con su madre alcohólica en la casa donde nació. Disfrutó tanto de aquella sensación de muerte debajo de los neumáticos del Mercedes, que ahora quiere recuperarla.


Puede contener spoilers
Este libro ha estado en mi wishlist desde hace mucho, así que, cuando por fin conseguí hacerme con él, a mediados de diciembre, me sentía felicérrima.  Además, me sirve para ir avanzando en mi Reto King, que poco a poco voy rellenando. Tardé en empezar a leerlo, más que nada porque me daba pena devorarlo y sentirme vacía al terminarlo. Y eso viene a ser lo que ha sucedido. Esta incursión del maestro del terror en la literatura policiaca o negra (como muchos la han denominado), me pareció una genial manera de comenzar el 2015. No me ha defraudado. Entre las 500 páginas del libro encontraréis de todo, un todo que os va a encantar. No me esperaba nada diferente de lo que he leído, es más, creo que ha superado incluso mis expectativas, porque había visto opiniones bastante mediocres, pero no me he dejado llevar por las apariencias. Y aquí estoy.  Stephen King nos sumerge en la película del gato y el ratón. Hay muerte, sangre y locos (porque sino, no estaríamos en una obra del autor), y un buen marco ambiental que se hace increíble a medida que se terminan las páginas. Comenzamos la historia en la cola de personas que aguardan para obtener uno de los empleos que oferta el ayuntamiento. Es un buen inicio, fuerte, frustrante, pero apetecible a la vez. Ahí hace que nos demos la mano con varios personajes que veremos desaparecer de un plumazo. Predecible, pero igualmente frustrante. Tomamos contacto por primera vez con Mr. Mercedes. Después, la historia se desvía en dos ramas: Bill Hodges y Brady Hartsfield. Las vivencias de Hodges, Ins. Ret (Inspector de policía recién jubilado) me han gustado mucho, porque creo que describen muy bien la vida del personaje y sus problemas e impotencia. Brady Hartsfield, como bien se nos dice en la sinopsis, es Mr Mercedes. Un joven maníaco y con trastornos mentales, que quiere tener más reconocimiento por la masacre acometida. Por esa razón le envía una carta a Hodges, que había dirigido la investigación del caso, y desencadena una burda acción detectivesca no falta de encanto. 
En un principio, me pareció un riesgo enseñar todas las cartas nada más comenzar la partida. No hay tensión por descubrir quién es el asesino, no hay tensión por saber si atacará de nuevo o por si irá a por Hodges. No diré que me disgustó esa manera de actuar, pero me sorprendió, francamente. Creo que la trama, que os he descrito, sin extenderme demasiado, un poquito más arriba, está muy bien hilada, sin cabos sueltos que pongan en duda posibles procedimientos descritos, o actos fantasiosos que harían que la historia se saliera de sus raíles. La prosa de King, en esta obra, me ha gustado. Me ha gustado mucho más que en otros libros anteriores. No voy a decir que es más madura, porque sería una severa estupidez, pero sí que es más agradable, sin tantos cortes, sin tanta fragmentación. Hay partes que se desmarcan, por supuesto, tanto para bien como para mal: fragmentos bruscos y rápidos, y fragmentos de un mayor reposo y lirismo. Además, la descripción y el desarrollo de los personajes es muy sutil, muy lento, pero cómodo a la lectura, sin montañas de información que el cerebro perdería a la primera de cambio. Por otro lado, hay algo que quiero remarcar y que, aunque no haya hablado de ello en otras reseñas de libros del autor, me parece cuando menos curioso. Las continuas alusiones a obras suyas. Es fascinante la manera en que introduce con total naturalidad referencias a libros o personajes que él mismo ha creado.  En el libro hay, por ejemplo, menciones a Paul Sheldon,  de la Misery, a Pennywise (mi idolatrado payaso de It) o a Norman y Vva’l doro, de El retrato de Rose Madder. En el primer caso, es en referencia a una de sus “supuestas novelas”; respecto a Pennywise, es en referencia a una careta de payaso que llevaba Mr Mercedes durante la masacre. La de El retrato de Rose Madder es una atribución que hago a título personal, por las similitudes entre Brad y Norman a la hora de llevar una careta en el rostro, y a la hora de raparse y ponerse en silla de ruedas para tratar de pasar desapercibidos a la hora de hacer sus maldades.
En el asiento de piel del conductor se veía una máscara de goma, de esas que cubren toda la cabeza. […] Sin cabeza que la tensara, la sonrisa de aquellos labios rojos se había convertido en una mueca de desdén.
– Pone la carne de gallina. ¿Has visto esa película del payaso de la alcantarilla?
Hodges negó con la cabeza. Más tarde – solo unas semanas antes de jubilarse – compró esa película en DVD, y Pete tenía razón. La máscara se parecía mucho al rostro de Pennywise, el payaso de la película
Mr. Mercedes, Stephen King. pág 77
Siguiendo, ahora, con el ambiente creado, creo que es muy importante hablar del pasado. Sí, porque juega un papel fundamental en la obra. Recurrimos habitualmente al pasado, de 
los personajes, de las investigaciones de policía, pasado tecnológico, para ir trazando la trayectoria de los hechos. No existiría esa dualidad Sherlock-Watson si no recurriésemos a la nulidad tecnológica de Hodges (con sus buenos 60 años en el cuerpo) y a la predisposición, casi de nacimiento, de Jerome para solucionar cualquier problema informático (sin llegar a los 18). Por eso, la novela está llena de contrastes. Pasado, presente y futuro. Antes y ahora. Y lo que llegará. Hay maneras de actuar tan diferentes en este libro de Stephen King a las que podemos ver en otras novelas, por ejemplo, de los años noventa…Sin embargo, creo que lo que merece mi máxima atención son los personajes. Hodges, Jerome, Brady, Holly, Janelle… 
Hay muchas historias detrás de ellos. Para orientarnos: Hodges vendría a ser Sherlock Holmes, Holly y Jerome, sus dos Watsons (de lo más improvisados, pero…). Janelle es el personaje femenino que dota de carisma a la obra, y  Brady, el antagonista desquiciado. Hodges, el Ins. Ret, tiene una personalidad bastante notoria, es bondadoso, organizado, fiel al trabajo, pero tampoco es ningún santo. Es un buen protagonista, aunque en algunos momentos me exasperó, quizás por su sentido del honor y por su frialdad. Holly, de la que “desconfiaba” en un primer momento, se ha convertido en mi personaje preferido, junto a Jerome. Es una adulta con problemas de ansiedad, depresiones y que ha entrado y salido del psiquiátrico constantemente. No obstante, tiene una personalidad reprimida, debajo de la apariencia infantil y pánfila, que resulta sorprendente y muy agradable al ver el contraste con el transcurso esperado de la obra. Jerome, el “ayudante” de Hodges, es un chico negro, de clase media-alta, que prevé entrar en Harvard y que echa una mano, en su tiempo libre, al inspector. Le corta el césped, le soluciona los problemas del ordenador…
Da mucho juego, porque tampoco es ningún mesías. Es más, ninguno de los personajes salvaría el mundo individualmente por el mero placer de hacerlo. Son gente más o menos corriente, con vidas normales e historias de personas normales. Janelle me pareció demasiado forzada en un principio, demasiado bien. Creo que no conecté bien con ella, y no ha sido un personaje que me haya encantado, aunque es cierto que su influencia en Hodges y la su sinceridad sí que me han llegado a convencer. Y, por último, está Brady, Mr. Mercedes. No es el mejor antagonista de King, pero es un buen villano, al fin y al cabo. Un villano que me ha trastocado en cierto modo, porque ha habido momentos que me ponía en su piel y llegaba a entender como trajinaba su mente pese a que estamos hablando de un completo maníaco, un loco. Su historia, con una personalidad turbia arrastrada desde la infancia, con episodios incestuosos y otros macabros, le van envolviendo, confiriéndole un aura tanto de peligrosidad como de sorpresa. ¿Sorpresa? Sí, porque, a pesar de que estamos hablando de un asesino confeso sin remordimiento alguno, no dejamos de ver a un joven ingenuo y hasta inocente, al que se le va calentando la sangre con los nervios y el contrarreloj. No es una máquina, como él mismo piensa, sino un humano más con pocos complejos y menos vergüenza.
 
Allá vais, asesinos y víctimas por igual, allá vais, al conjunto vacío universal que envuelve un solitario planeta azuly a todos sus habitantes en su maquinal ajetreo. Todas las religiones mienten. Todos los preceptos religiosos son engañosos. Inlcuso las estrellas son espejismos. La verdad es la oscuridad y lo único que importa es hacer una declaración de principios antes de entrar en ella. Abrir un corte en la piel del mundo y dejar una cicatriz. A eso se reduce la historia, al fin y al cabo: a tejido cicatrizal. 
Mr. Mercedes, Stephen King. pág 366
EN RESUMEN…  Si os gusta Stephen King, os gustará este libro. Hay diferencias de estilo y de prosa respecto a sus otros libros, pero tampoco es algo que le haga parecer, de la noche a la mañana, William Shakespeare. Creo que se adapta bien al género y, aunque no es un grandioso libro policiaco, si que tiene tensión, emoción y buenos personajes que no permitirán que la historia te deje indiferente. ¿Prefiero a este King o al terrorífico? Sinceramente, no sabría decidirme, pero si el King del terror incluyera metáforas y frases icónicas con el mismo acierto que en esta obra, sería, sencillamente, genial. A mí, me ha gustado mucho. De verdad os lo digo. En un principio pensé que me había equivocado y que me llevaría un gran chasco, pero al final ha dado un giro de 180 grados. Os lo recomiendo, pero leedlo con la mente bien abierta, porque no es una mera narración a lo Hércules Poirot, pero combina de maravilla los demonios detectivescos e intrigantes para dar lugar a una buena historia.
¿Ya le habéis hincado el diente al libro? ¿Me vais a matar por subir tantas reseñas del autor?
¡Soy toda oídos!
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