Origen, de Christopher Nolan

¡Hola!

  Últimamente no hago más que traeros reseñas literarias al blog, así que ya iba siendo hora de algo diferente. Hace unos días vi Origen, y se me apetecía compartir mi opinión sobre la peli con vosotros. ¿La conocéis? ¿Os gusta? ¡Espero que disfrutéis de la ficha!
 

Vi por primera vez esta película en Francia. No era (y sigo sin serlo) demasiado fan de Leonardo Di Caprio (será porque he sido incapaz de ver Titanic hasta la fecha), y de Nolan creo que no había visto nada antes. Si a mi total desconocimiento de la película le sumamos que era tarde, tenía sueño y, en francés, no había por donde cogerla, digamos que me enteré de poco. No tenía pensado volverla a ver, pero hace un par de findes echaron por la tele In Time y, después de verla, tenía ganas de seguir con algo extravagante, así que me decidí por esta.

Me costó lo mío pillarla, debo de ser un poco lela (ser lenta no es ninguna novedad), porque tengo un problema con las películas que se salen de lo meramente real: me cuesta mucho hacerme a la idea de que algo así, algo que no existe, puede dar lugar a una situación creíble dentro de la pantalla. Aun así, logré sobreponerme a mí misma y me sumergí en esta complicada historia. 
Leonardo DiCaprio es Dom Cobb, un verdadero artista a la hora de sumergirse en los sueños de los demás para apropiarse de su subconsciente y modificar sus ideas. Tras la muerte de su mujer, tiene que huir del país, ya que es el principal sospechoso del suceso. Habiendo dejado atrás a sus dos hijos pequeños, Cobb aceptará una complicada empresa gracias a la que, si consigue llevarla a buen puerto, podrá regresar a casa sin preocuparse por la justicia. Para ello deberá organizarlo todo minuciosamente y no dejar ningún cabo suelto.
Dentro de un mundo complejo, repleto de ¿universos paralelos? es donde se desarrolla la trama. Trama enrevesada, como ya he mencionado: hablamos de ladrones de sueños. Dicho así, a la aligera, podría parecer algo casi mágico, místico, una afición extraña, pero Dom no es ningún amateur. Se nos ofrece este trabajo desde una perspectiva hiperprofesional, como si fuera una profesión de élite, secreta y al alcance de muy pocos, lo que es cierto. Con una estructura muy jerarquizada, a los sueños no se entra así como así, no es un juego, se necesitan, por ejemplo, arquitectos, para construir esos sueños; falsificadores y, obviamente, un extractor. Partiendo de esta base, que hay que comprender bien, lo que tenemos es una historia normal, ambición, dinero, etc., que da un giro de 180 grados al entrar en el asunto la manipulación del subconsciente.
Si  Cobb quiere volver a casa, con sus hijos, debe dejar satisfecho a su cliente, un magnate que desea que la empresa competidora no le robe mercado. Y para ello deberán utilizar la mente del hijo del dueño de tal empresa, introducir en ella una idea para terminar con dicha empresa. Una acción compleja en la que se entrometerán los fantasmas de Cobb.
No me ha resultado fácil digerirla. Demasiados sueños, demasiado surrealismo, demasiada fantasía. Una imaginación envidiable, la del señor Nolan. Le da un enfoque sorprendente a la mente humana, como si fuera algo manipulable, algo sencillo, terrenal. Parece plausible. El toque justo de ciencia ficción, para que no sea Matrix, sino que dé la sensación de llegar a ser algo posible en unos años. Inquietante, cuanto menos. Debo reconocer que engancha, sí, engancha, porque el tema intriga, el tema tiene garra y un ritmo trepidante.  Aunque me costó entrar en la peli, luego es inevitable mantenerse pegado a la pantalla, porque necesitas saber qué habrá dentro de esos sueños, sueño tras sueño.
Creo que los actores hacen un trabajo muy bueno en general. Pese a que DiCaprio no es santo de mi devoción, lo he visto perfectamente implicado en su papel de Dom Cobb, sin resquicios, con una personalidad lograda. La que más me ha gustado es, sin duda, Marion Cotillard, y no por el personaje en sí, porque me pareció algo salido de tono, un poco histérica, pero es que la caracterización es perfecta. Es la representación idéntica de una persona ida, de alguien perdido en sus propios laberintos. Ellen Page, que va a ser la nueva arquitecta reclutada para el proyecto, sin embargo, no me enganchó mucho. No la conocía como actriz, pero me ha parecido bastante insulsa, sin mucho empuje. Tiene una cara poco expresiva y no conecté mucho con ella, pero no estuvo del todo mal.
Os voy a hacer un poco de SPOILER a partir de aquí, así que va por vuestra cuenta y riesgo leerlo.
Como veréis, la película me ha gustado y, como todo, hay cosas mejores que otras. Me parece fantástica la paranoia  de los 4 sueños: un sueño dentro de otro; ya que llega un momento en que tú, como espectador, llegas a plantearte ¿Y esta es la realidad o…?  Objetivamente, es algo bastante incomprensible, pero es que vuelvo a lo mismo: yo terminé la película pensando si realmente podríamos secuestrar de semejante forma la mente de alguien, porque no parece ni tan complicado ni tan descabellado. Hay escenas que tienen algo, escenas que me han encantado. ¿Cuáles son? Os destacaré dos: al principio, cuando Cobb lleva a Ariadne (Ellen Page) por primera vez al mundo onírico y ella coloca dos espejos  enormes frente a frente logrando una imagen genial. La otra es justo el cierre de la película, una imagen que os trastornará tanto como a mí: esa peonza, esa maldita peonza de Cobb con la que Nolan juega con nosotros.

No obstante, hay algunas cosas que se me han escapado. Hay demasiadas reglas en este mundo, y se nos repiten miles de veces, de forma enrevesada y más y más. Además, el fantasma de Mal, la mujer de Cobb es un ente perturbador, porque, aunque se nos da una especie de explicación para la situación entre Cobb y su esposa (antes de su muerte, obviamente), este aspecto flaquea. Tenemos a Mal por todas partes, atormentando los sueños de Cobb y modificando el ritmo de la historia una y otra vez, y me parece que la trama se pierde mucho por esos derroteros. Y, por supuesto, el final es otra cosa que se me ha escapado. Lo he añadido en lo que me han encantado, claro, pero también tiene su hueco aquí. Es totalmente injusto que la película se termine con una incógnita, es una forma cruel de reírse de nuestras ofuscadas mentes después de un esfuerzo tal, para comprender todo lo que se nos explica en la historia.  Os prometo que me dieron ganas de tirarme de los pelos al ver el último fotograma, esa peonza que no sabes si gira eternamente o sí va a caerse de un momento a otro. 

Fin del SPOILER
Pero bueno, a pesar de todo, es un filme que os recomiendo. Hacía tiempo que no le daba tantas vueltas a una película, porque creo que no deja de presentarnos un ejercicio que debemos resolver por nuestra cuenta. Piensas: ¿Y sí realmente es eso lo que está pasando? ¿Y si nada es real? En el caso de que os animéis con ella, tomáoslo con calma y, cuando terminéis, poneos algo de música y a dormir, porque vais a terminar agotados, al menos eso me sucedió a mí. Que las películas para pasar el rato están bien y son graciosas, pero las que tienen un trasfondo más complejo siempre dejan a la mente hiperactiva.
¿Y bien? ¿Habéis caído en las redes de Nolan? ¿Qué otras pelis suyas me recomendáis? ¡SOY TODA OÍDOS!
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