Reseña: El club de la lucha (libro y película)

¡Buenas! ¿Qué tal estáis?
Me ha costado seis envites darle forma a esta reseña, pero El club de la lucha ya está en el blog. Espero que disfrutéis de esta larga reseña, en la que hablaré del libro y también de la película.

Todos los fines de semana, en sótanos y aparcamientos a lo largo y ancho del país, jóvenes oficinistas se quitan los zapatos y las camisas y pelean entre sí hasta la extenuación. Los lunes regresan a sus despachos con los ojos amoratados, algún diente de menos y un sentimiento embriagador de omnipotencia. Estas reuniones clandestinas son parte del plan con el que Tyler Durden, proyeccionista, camarero y oscuro genio anárquico, aspira a vengarse de una sociedad enferma por el consumismo exacerbado.


 
  
Spoilers señalados
 
David Fincher logró ganarse a la audiencia con su ambiciosa Fight Club, donde el guion y los personajes se merecen el sobresaliente; sin embargo, como gran parte de las películas con buenas historias, este filme es una adaptación de la novela homónima de este autor de nombre impronunciable. Con Edward Norton, Brad Pitt y Helena Bonham-Carter brillando en el cartel, los tres protagonistas a quienes interpretan consiguen dar vida a una trama compleja, que no duda en filosofar y hacer crítica de la sociedad actual, recurriendo a una solución un tanto metafórica. Curiosamente, esta ha sido una de las pocas veces que he visto la película antes de leer el libro y, aunque dudo que mi opinión hubiese variado en caso de haber obrado como de costumbre, he de reconocer que la novela queda totalmente a la sombra de su adaptación. Es muy  sencillo enamorarse del trabajo de Fincher, más visual, metafórico en igual medida pero simplificado, y con los cambios justos para no perderse en una trama donde los hilos se mezclan y entremezclan hasta que es imposible deshacer la madeja.

La prosa de Palahniuk es sencilla, no por ello carente de elegancia, sabiendo adaptarse al momento y al lugar. Prosa, por tanto, sencilla y amena, que permite disfrutar de la historia a buen ritmo; eso sí, hay algo en lo que referente al estilo del autor que no acaba de convencerme: pensamientos súbitos que aparecen en mitad de una escena sin tener nada que ver con ella, pasajes de aquí y de allá diferenciados tan solo al cambiar de párrafo, sin introducción ni cierre. Esto resume bien lo caótico de la mentalidad humana y la de nuestro hombre en particular, pero es tremendamente desconcertante para el lector. Si queréis os lo resumo más vulgarmente: fumada mental extrema.

La trama, os comentaba, no es fácil. Conocemos a un individuo con un trastorno del sueño tal que lo tiene amargado con su insomnio. Maniático, consumista y solitario, este hombre anónimo acude a grupos de apoyo para pacientes de cáncer donde se suelta y calma su insomnio entre llantos y monólogos fingidos. No obstante, dos personas van a aparecer en su vida para ponerla patas arriba: una es Marla Singer, una mujer de personalidad fatal, voluble, con tendencias suicidas; la otra es Tyler Durden, un hombre joven con quien se encuentra durante ¿unas vacaciones? y que cada vez está más presente en su día a día.

 

Un incendio de apartamento y varias cervezas después, nuestro hombre y Tyler fundan el Club de la Lucha, a puñetazo limpio en el aparcamiento del bar en que estaban. A partir de entonces, todos y cada uno de los pasos de esta extraña pareja no hará más que incrementar la leyenda que se va a crear en torno a la persona de Tyler Durden. Ambos compartirán techo en Paper Street, un viejo caserón en una zona abandonada de la ciudad, donde sus vidas terminarán por entrelazarse más y más. El Club de la Lucha es un proyecto de Tyler, dirigido a la escoria mas escoria de la ciudad con un fin un tanto utópico. Sin embargo, los seguidores no faltarán y lo que nace como una forma de desahogo se convertirá en algo mucho más grande, que involucrará a Tyler, a Marla, a Bob y a todos sus monos espaciales.
 
Historia compleja, que presenta batalla al consumismo y al modelo de sociedad imperante, teniendo a la personalidad nihilista, autodestructiva, anticonsumista, de Tyler Durden como capitán de los ejércitos.  Una anécdota curiosa respecto a este libro y su nacimiento: Palahniuk escribió El club de la lucha con la intención de perturbar aún más a su editor, que había rechazado una obra suya previa. Partiendo de esa premisa, vemos en esta obra mucho más de lo que dicen las meras líneas. Párrafos guerreros, monólogos, intervenciones cargadas de palabras escogidas con cuidado y esmero. Trama ¿surrealista? con el objetivo de darle sentido a la vida de los eternos medianos, de los hijos olvidados de Dios. Y para ello El Club de la Lucha, o Los Clubes de la Lucha, desembocan en algo mucho mayor, mucho más ambicioso y tremendo: el Proyecto Estragos. Enseñar a todos y cada uno de los miembros del creciente grupo que tenían el poder para controlar la historia era  el objetivo de este proyecto impulsado por Tyler antes de desaparecer; proyecto, además, colmado de escaramuzas, con nuevas reglas y muchísima proyección.

 

Proyecto Estragos

No se hacen preguntas.
No se hacen preguntas.
No hay excusas.
No se miente.
Has de confiar en Tyler

Hay episodios para todos los gustos, con drama, humor, lecciones para fabricar explosivos (*guiño, guiño*), sexo, compasión, humanidad, violencia… Hay de todo y muy bien hilado, aunque a mí se me han quedado algunas ideas por el camino. Personalmente, me encanta la historia. Me encanta el narrador y me encanta Tyler; me encanta que la novela comience por el final; me encanta la hipocresía criticada, esta especie de anarquía que lucha contra el sistema de valores de la época; me encanta que sea una obra que regala citas en cada esquina. Sin embargo, me parece un embrollo. Un embrollo en el sentido de que para entenderla 100% necesitas ver la película; y lo mismo sirve a la inversa: son dos materiales que se complementan y se vuelven inseparables. Volviendo a las escenas… Tenemos boicots alimenticios, fabricación de jabones, más boicots en diversos escenarios, golpes autoinfligidos (la escena que más me conmocionó en la película y en el libro, junto con el final), pero todo lo interesante, lo morboso, es lo que gira en torno a Tyler y el narrador.
Spoilers
El narrador no tiene nombre, nunca se nos menciona su nombre ni en el libro ni en la película; sin embargo, hacia el final, todos lo ¿confunden? con Tyler Durden. ¿Cuál es esa relación entre Tyler y el narrador? Si decides ver la película en primer lugar, podrás tener las dudas que me surgieron a mí: ¿un personaje bipolar? ¿una proyección de la mente del narrador? ¿dos personajes independientes sorprendentemente relacionados? En el libro, no obstante, todo se aclara de forma mucho más sencilla: Tyler Durden es una proyección del narrador, ese hombre sin nombre obsesionado con Ikea; una proyección que cobra vida durante las noches, ocasionando esos problemas de insomnio que traen de cabeza al protagonista. Tyler es la parte fiera, la parte guerrera del narrador, mientras que la imagen estándar de éste representa su parte cobarde, la parte acomodada. Así que Tyler se rebela, porque, a fin de cuentas, en el interior del narrador hay deseos de cambiar su modo de vida, aunque los mantiene ocultos hasta que Durden comienza a sacarlos a relucir.
Hay numerosas escenas que nos proporcionan la información necesaria para unir los cabos: Tyler y el narrador no hablan delante de otras personas (Marla y Tyler nunca coinciden con el narrador en la misma habitación, por ejemplo), el narrador puede ver y sentir lo que Tyler ha hecho, durante la pelea que mantiene consigo mismo en el despacho de su jefe, el narrador dice (en la película, y en el libro creo que también) “por alguna razón, me acordé de mi primera pelea con Tyler “ y es que, al ser Tyler una mera proyección, en la pelea del aparcamiento el narrador luchó contra sí mismo, y un largo etcétera.
Por último, en este apartado de spoilers, quiero mentar el final. Vi la película y me quedé enamorada del final, de esas dos siluetas viendo la ciudad desmoronarse, pero con el libro me sentí maltratada por Fincher. El narrador muere y su despedida desde el cielo, con críticas a Dios y menciones a las señales que los herederos del Proyecto Estragos le envían, es menos poética que la cinematográfica, aunque más acorde con el catastrofismo que persiste en el libro. Me gustó, como también me gustó el ritmo loco de las últimas páginas, aunque reconozco que no deseaba ese cierre desalentador.
Fin de los spoilers
 
 Así pues, este libro es genial e insufrible (un 70/30), con diálogos muy buenos, prosa liosa y mensajes antisistema por todas partes. Desde la horda de monos espaciales que conforman el Proyecto Estragos, la idea es clara: es hora de que la escoria del mundo haga algo que marque la Historia. Y concluyo con una cita del libro que me parece perfecta para la ocasión.
 
Tyler hablaba de ser la escoria del mundo, los esclavos de la historia, así me sentía. Quería destruir todas las cosas hermosas que nunca tendría. Incendiar las selvas tropicales del Amazonas. Provocar emisiones de cloro-fluorocarburos que destruyan el ozono. Abre las válvulas de los contenedores de los superpetroleros y vierte directamente al océano el crudo de los pozos petrolíferos. Quería todos los peces que no podía permitirme comer, y empantanar las playas francesas que nunca llegaría a ver. Deseaba que el mundo entero tocara fondo.
Cuando la película se come al libro

 

Os decía antes que vi la película antes de leerme el libro… Y, mal que me pese o me deje de pesar, reconozco que me gustó más. He necesitado del libro para comprenderla totalmente y no me ha gustado que se cambiaran ciertos aspectos, aunque también entiendo que adaptar un libro con tantas idas y venidas como este no debe ser fácil. Y lo que se pretende es ganarse al público, no volverlo loco. La película de Fincher no se granjeó demasiado éxito cuando se estrenó, pasando bastante desapercibida, pero desde que se publicó su DVD es considerado un filme de culto. Al igual que el libro que la inspira.
Actuaciones magníficas de Norton, Pitt y Helena Bonham-Carter, que se adueñan del personaje y le dan vida dentro del fantástico guion del largometraje. Cambian sus encuentros y su relación se acorta, pero no se consume, manteniendo la esencia original que Palahniuk plasmó sobre el papel. Sumando a esto la estética cuidada, la brillante realización de las escenas y su previa selección, así como lo guiños que hace Fincher a lo largo de la película (la aparición de Tyler en fotogramas previos a su encuentro con el narrador, carteles de películas protagonizadas por los actores principales de esta adornando la fachada de un cine, detalles respecto a la relación entre Tyler y el narrador como el pago de tickets en el bus…), obtenemos una película que merece la pena ver tanto por el mensaje que transmite, como por su ambientación e interpretaciones. Y cuando digo en el título que la película se come al libro es porque, en mi opinión, se resume la trama sin degollarla, se le da brillo y se hace mucho más visual, removiendo al espectador y haciéndolo pensar y disfrutar a partes iguales.
 
Y, para cerrar esta megaentrada, os regalo otra cita más del libro, una de las más características y también una de las más críticas. Espero que os haya gustado ^^

 

Incendia el Louvre – dice el mecánico- y límpiate el culo con la Mona Lisa. Al menos de esa forma el mundo sabrá nuestros nombres.
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10 comentarios en “Reseña: El club de la lucha (libro y película)

  1. Me encantó la película (la he visto varias veces) y he estado tentada a leer el libro en varias ocasiones pero ya me habían advertido que es de los pocos casos en los que la película es mejor. Aún así creo que acabará cayendo

    Besos

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  2. ¡Hola!

    Yo también vi antes la película que el libro y si tengo que elegir, me quedo con la película, aunque el libro también me gustó mucho. En fin, es que el libro por una parte está muy bien, pero como dices tú, es muy caótico. Y menos mal que vi primero la película porque si no a la hora de leérmelo no me hubiera enterado de nada.

    ¡muchos besos!

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  3. ¡Qué decirte de El Club de la lucha! Yo solo vi la película, y me basta para considerarla una de las mejores películas que he visto. Es rompedora y radical, y estoy muy de acuerdo con muchas de sus reflexiones. No he leído el libro, pero no descarto hacerlo en un futuro con calma.

    Un beso!

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  4. Hola Chincla!
    ME acuerdo que vi la peli cuando estaba en mi época super fan de Jared Leto y la odié porque me lo desfiguran.
    Re subjetiva mi razón, pero te juro que me pasó eso y desde entonces le tengo idea. Pero a la vez quiero leer el libro y algunos otros del autor. Así que lo más probable es que después de leerme el libro vuelva a ver la peli.
    Me encantó la última cita.

    Que andes bien.

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