Mini-reseña: La importancia de no hacer nada, de Oscar Wilde

En 1890, cuando ya goza de una brillante carrera como escritor, Oscar Wilde publica la primera parte de su ensayo El crítico como artista, que titula La importancia de no hacer nada. Con un lenguaje desenfadado y mordaz, propone que la labor del crítico es más meritoria que la del artista. Establece que la diferencia entre periodismo y literatura radica en que «el periodismo es ilegible y la literatura no se lee»
Apenas me estreno con Wilde, y es que este es el segundo escrito suyo que leo (después de La importancia de llamarse Ernesto). En este  caso no se trata de una novela, sino de un ensayo, que junto a La importancia de discutirlo todo conforman El crítico como artista.  En esta ocasión, el autor inglés pone de manifiesto su gran admiración del espíritu griego enlazándolo, con maestría, con el tema de la crítica, de la dificultad que implica emitirla.
De hecho, todo lo que hay de moderno en nuestras vidas se lo debemos a los griegos, y todo lo que es anacrónico es debido al medievalismo.
Pág. 31/55
 
  Curiosa es la forma en que Oscar Wilde afronta esta primera parte de su ensayo, ya que la modela hasta hacerla agradable, legible y comprensible por un gran público. Démosles las gracias a Gilbert y a Ernest, entre quienes se lleva a cabo el diálogo, al más puro estilo teatral, en el que afloran todas las reflexiones del escritor.
  Hilarante a veces, siempre mordaz y muy interesante en su conjunto, esta importancia de no hacer nada ofrece al lector una visión muy focalizada en la crítica y muy reivindicadora de esta labor, a menudo menospreciada o relegada al fondo del cajón, siempre por detrás de la magia de la creación.

La mediocridad juzga a la mediocridad, y su hermana la incompetencia le aplaude.
Pág. 35/55
 
  Pese a todo, lo único que puede desestabilizar esta brevísima lectura es el amor por lo helénico que ya he mentado. Da la sensación, cuando se centra en estos hombres, que Wilde escribe exclusivamente para sí, ajeno a la posible incomprensión de los lectores, a la reticencia a sumergirse en una civilización solamente para comprender por completo lo que él nos expone.
  Salvando este detalle, la lectura es muy recomendable. No ocupa más de una hora u hora y media el leerlo y, además de remover el pensamiento, deja para el recuerdo una serie de citas, tan propio del autor el llenar sus obras de momentos extremamente destacables, que merece la pena anotar.
Para conocer la cosecha y calidad de un vino no hace falta beberse el barril entero. Media hora de lectura debería bastar para saber si un libro vale algo o nada. En realidad basta con diez minutos, si se tiene instinto para valorar la forma. ¿Quién querría acabarse un libro aburrido?
Pág.36/55
 
  Eso sí, he de reconocer que no siempre he coincidido con la opinión del escritor. Ni mucho menos. Es más, la obra en sí destila cierta petulancia que invita al lector a oponerse a lo escrito, solo por el mero hecho de contradecirlo. No ha sido mi caso al cien por cien, pero sí es verdad que en determinados momentos me he rendido y he decidido cerrarme en banda. Chiquilladas de lector: imposible evitarlas.

 

La ediciones baratas de grandes libros pueden ser deliciosas, pero las ediciones baratas de grandes hombres son por completo detestables.
Pág. 17/55
 
Cuanto más estudia uno la vida y la literatura, con más fuerza percibe que es el individuo quien está detrás de todo lo maravilloso, y que no es la época quien hace al hombre, sino el hombre quien crea su época.
Pág. 33/55
 
La belleza tiene tantos significados como estados de ánimo el hombre. La belleza es símbolo de símbolos, lo descubre todo porque no expresa nada. Cuando se muestra ante nosotros, nos muestra el mundo entero en todos sus furiosos colores.
Pág. 48/55

 

Y hasta aquí esta mini-reseña. Sé que ha sido muy mini, pero teniendo en cuenta que es una obrita escueta, no puedo explayarme más sin reproducirla literalmente. Espero que os haya gustado.
Anuncios

12 comentarios en “Mini-reseña: La importancia de no hacer nada, de Oscar Wilde

  1. Es cierto que, como dices, algunas de las teorías que desprende el libro tienden un poco a la pedantería, pero en general lo encuentro un ensayo de lo más curioso. Una reseña muy elaborada, y algunas de las citas certeras y dignas de reflexión.

    Un beso 😉

    Me gusta

  2. Oscar es un autor del cual sólo me he leído El Retrato de Dorian Gray, y la verdad es que no conozco muchos libros suyos más. Parece muy curioso este ensayo según nos lo planteas, habrá que echarle un ojo para seguir conociendo al autor.

    No sé si te sigo, porque ya no me sale el gadgets en los blogs T.T Si no es así, y te pasas por el mío, me lo dices y te sigo de inmediato!!!! muaaaaks.

    Me gusta

¿Quieres comentar algo?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s