Pon un diccionario en tu internet (y no digas almóndiga, por favor)

 

Escribir.  Escribir correctamente.

 

No, no he escrito dos veces el verbo porque me haya venido en gana, sino para introducir el tema que quiero comentaros. Pero antes, una breve, vaga y no demasiado profesional clase de lenguas. Muchos sabréis lo que son los Phrasal Verbs, sí, esas odiosas formas inglesas que traen de cabeza a los estudiantes de inglés. Para los que no: se llama así a un verbo que va seguido por una preposición y/o un adverbio, cuyo significado cambia por completo respecto al del verbo en solitario.
Pero escribir y escribir correctamente es más o menos lo mismo, idéntica acción con pequeños matices, ¿no? Podría ser, no digo que no, pero para mí son expresiones radicalmente diferentes. Y tal vez sea una apreciación personal, pero quiero compartirla de todos modos.
 
Según la RAE escribir tiene unas cuantas acepciones, de las que he seleccionado estas tres que veis aquí, ya que son las que nos atañen.
Escribir.
(Del lat. scribĕre).
1. Representar las palabras o las ideas con letras u otros signos trazados en papel u otra superficie.
2. Componer libros, discursos, etc.
3.  Comunicar a alguien por escrito algo.
Así pues, escribir no implica hacerlo bien. Apenas garabateando cuatro palabras en un papel o tecleándolas en el ordenador estamos escribiendo. Es algo sencillo, algo accesible a prácticamente todo el mundo, por suerte.
Tan solo falta correctamente, uno de esos terribles adverbios terminados en –mente que tanto me ha llevado a odiar Stephen King (una referencia innecesaria, pero es complicado que me abstenga de mencionar a este señor ^^). Según la RAE, es esto lo que quiere decir.
 
Correctamente.

1. adv.m. De un modo correcto

De modo que escribir correctamente es hacerlo de acuerdo a la norma, o así lo interpreto yo. Vamos, que no es lo mismo hacer algo, que hacerlo bien. Ni de lejos.

Así que vamos al lío.

 

Hoy en día los errores ortográficos y gramaticales son cada vez más frecuentes en lo escrito (sobre todo en la red, aunque no se salva ni el papel), y yo soy la primera en dudar a la hora de escribir tal o cual palabra o expresión. Así que queda más que clarinete que no está sentenciando una autoridad en la disciplina, pero sí alguien que es consciente de cuando le sangran los ojos  y se le escapa un riñón al leer.

Quizás se ha querido achacar este creciente fenómeno a los nuevos modos de comunicación, debido al impacto que tienen en la sociedad. A fin de cuentas, es un argumento muy bien hilado. Las redes sociales facilitan la comunicación y los humanos, vagos por naturaleza, la comprimimos aún más. ¿Para qué vas a escribir con esmero un párrafo perfecto y de una extensión considerable si puedes corregirte después, o añadir más información en cuanto se te ocurra? Antes no era lo mismo: redactabas una carta que iba a engullir el buzón de correos, así que más te valía redactar todo cuanto se te ocurriera de una vez y revisarlo bien, porque enviar tres cartas para corregirte después no era exactamente económico ni elegante. Sin embargo, no creo que este sea uno de los presuntos asesinos de nuestra lengua escrita o, al menos, no el único. Aquí ha tenido que haber unos cuantos cómplices.
Y sí, en mi opinión están relacionados con la comunicación, con las nuevas tecnologías, pero de una manera diferente.
Un muro de Facebook.
Dejad que se cuele en vuestra imaginación la página blanquiazul, con los avisos del Candy Crush a la derecha y los chats favoritos justo debajo. ¿La tenéis? Ahora pensad en la propia red social. Facebook nos permite desdoblarnos. Somos nosotros en la vida real y somos nosotros también la red. El problema llega cuando no se comprende esto y actuamos en internet de manera distinta a como lo haríamos en la realidad, bien por pudor, reservas o lo que sea. (Y solo hablo de lo que escribimos, mentar conductas ilógicas requeriría de una docena de posts para tratar de entenderlo).
Conozco a bastantes personas que cometen muchas faltas de ortografía y que si un día, por alguna casual, necesitan anotarte algo en un papel, lo hacen casi con ¿miedo?, midiendo mucho las palabras, evitando aquellas en las que dudan y dejando un mensaje escueto, que aun así no es del todo correcto. Ahora bien, si esa persona tiene que escribir algo en Facebook, o Twitter o la web del periódico local, lo hace como si nada. Y digo como si nada cuando me refiero a que escriben tal cual les sale del cuerpo, sin pararse a pensar si está bien o mal, porque… ¿Qué es eso de internet y quién lo va a ver? ¡Nadie, por supuesto! ¿Por qué iba a entrar alguien, de los escasos miles de millones de personas que lo usan, aunque fuera por error, en mi perfil? ¡Por Dios! Esto lo veo yo y cuatro más si yo les dejo, nada más.
Pero, lamentablemente, las praderas de internet son casi infinitas, y entre el pasto crecido puede haber cualquier cosa o cualquier persona que emerja y que caiga justo ahí, donde tú no crees que pueda llegar. Claro, lo que colgamos en vistas a un público reducido y familiar va terriblemente descuidado, porque nos importa comunicar, no cómo comunicar, así que cuando alguien ajeno lo ve (y ese alguien ajeno podría ser yo u otros como yo) dice: ¡SACADME DE AQUÍ”
Os pongo un ejemplo que leí en mi cuenta personal de Facebook, en un grupo en el que ya no estoy por puro amor propio, y que me retorció las tripas.
 
“FuI a buscar a los niños a la escuela y al cruzar por donde el semaforo, bi que la señal ya no estava. Sabeis x ke?”
 
Y diréis, “Anda Clara, no exageres, la gente no escribe así. Tienen más cuidado.” ¿Cuidado? JAJAJA. ¿Qué es eso? ¿Se come? ¿Está rico?
Siguiendo el camino llegamos a una bifurcación tremendamente dura, ya que las opciones son igual de dolorosas: una son los grupos de Facebook; la otra, los comentarios de YouTube.
Los grupos de Facebook (Mark Zuckerberg, te has cargado a la humanidad al permitir los grupos) son los elementos más endiablados del planeta. Allí la gente de un barrio, de un pueblo, o viejos conocidos, deciden establecer su punto de reunión y se sueltan la coleta. Cada cual comenta su opinión o su recuerdo o su denuncia de esto y de lo otro, y comienzan a forjarse las escaleras para descender a los infiernos en el Juicio Final. De verdad, ¿cómo es posible que se llegue a descuidar de tal manera la escritura? ¿Tan difícil es buscar en un diccionario alguna palabra de la que no estés cien por cien seguro? ¿Tan difícil es revisar un texto? ¿Tan difícil es no escribirlo así si no estás seguro de si lo haces bien? Porque yo no entiendo como hay personas que hablan de un tema (a lo mejor con toda la razón del mundo), pero que no son capaces de escribir los imperfectos con “b” y los usan una y otra vez, probablemente pensando que lo hacen bien… Y a mí me duele leerlo. Tengo hipersensibilidad a estos temas. Ves padres y madres de familia a quienes conoces de vista y que siempre habías tenido por personas serias, con una reputación bien y de repente es como se te cayese un mito (que tampoco es el caso, pero por conectar conceptos) y que con un golpe de teclado se desnudan.
No somos mejores ni peores personas por escribir mejor o peor, pero si hacemos un texto público, un texto firmado por nosotros y que da pena, el pobre, la impresión que se va a causar en los demás es muy negativa. Lo sé por experiencia.
Ah, los comentarios de YouTube. Mientras redactaba lo anterior estaba dilucidando cuál de estas dos armas letales era peor, y sigo sin tenerlo claro, pero los comentarios de la red de vídeos son espeluznantes. Quizás peores que los de Facebook (Twitter es un red mucho más “posturera”, así que solemos ser más comedidos, aunque ovejas negras haberlas haylas), básicamente porque se cree que son más insondables aún. Pero no. Hay personas que, como yo (o eso espero o.O), consideran que es esencial ver qué opina el público de un vídeo para aprovecharlo por completo. Y ahí sí que hay verdaderas barbaridades (obviando los insultos, que están a la orden del día). Gente, de nuevo, bienintencionada, cuya opinión se desecha automáticamente, porque “Si no sabes ni escribir, ¿qué cacareas aquí?”. Para todos los gustos. Buscad el primer vídeo que se os ocurra y es muy probable que perdáis un buen puñado de neuronas y de ojos leyendo lo que por ahí se encuentra uno.
Y no me fastidiéis, pero de esto no tiene toda la culpa internet, porque no es Google quien nos enseñó a conjugar los verbos, las horrendas pero útiles reglas de la “b” y la “v”, o de la “j” y la “g”. La  educación es taaaaaaan necesaria y la desaprovechamos tanto… Muchísimos problemas de nuestra sociedad serían mil veces más sencillos o no existirían si aprovechásemos lo que se supone que debemos aprender, o si tuviésemos el interés de mejorar por nuestra cuenta y riesgo. Con esto tampoco quiero decir que sea algo nuevo, lo que sucede es que ahora que el escaparate es mayor, hay más ofertas, pero el polvo cuesta más limpiarlo y cuando se acumulan las motas parecen nubarrones.
Madre, qué difícil es escribir correctamente. Qué difícil es ser creíble cuando hay 50 errores en tres oraciones. Qué difícil es todo en internet, en la vida y en Westeros. Pero con un diccionario nos iría a todos mucho mejor. Incluso aunque ahora digan que almóndiga es una palabra respetable. El dicho debería ser: Pon un diccionario en tu vida. Si me lo pidiesen así, yo lo pondría.
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8 comentarios en “Pon un diccionario en tu internet (y no digas almóndiga, por favor)

  1. ¡Hola!

    Sí que hace falta. Sin embargo, procuro no rasgarme las vestiduras ni nada porque el 10% de un buen texto es la ortografía. Si lo escriben todo perfecto e igual así siguen teniendo horrores de redacción o de gramática, que Satán les ayude. Además que si estoy hablando en el celular, en una conversación privada pues no voy a poner cosas como “vien”, pero tampoco me preocuparé porque se vea inmaculado.
    El asunto viene cuando lo vas a hacer público y planeas que tu texto tenga un poco de seriedad… ufff. ahí veo una falta horrible de ortografía y ya descarto toda la seriedad que el texto pudiera tener. Así que apoyo tu idea: sí, hay que poner un diccionario en nuestras vidas.

    Nea.

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  2. Excelente entrada. Yo siento mucho las faltas ortográficas. Me explico: yo leo muchas historias en Wattpad, y me ha pasado que cuando encuentro una historia muy interesante se me hace imposible de leer más de una o dos paginas por las faltas ortográficas, las palabras incompletas o cuando uno escribe rápido que pone letras equivocada.
    Son historias que podrían tener mucho potencial pero por lo antes mencionado, me desencanto rápido y me quedo con las ganas.
    Entonces, “Pon un diccionario en tu vida” y sabrán como romper muros. 🙂

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  3. Me ha parecido muy interesante, me he encontrado que algunas veces hasta me duelen los ojos.

    Yo entiendo porque a mi también me ha pasado que por comodidad cuando escribes por whatsapp eres consciente de que algún acento no lo has puesto y pasas o que se puede colar algun fallo, el auto corrector a veces lo pone francamente difícil completando los mensajes, no sé si os ha pasado…pero yo a veces he enviado mensajes irreconocibles gracias a la ayuda del móvil.

    Pero cuando has de publicar algo, en el sitio que sea, es importante procurar no hacer faltas y si tienes dudas consultar el diccionario o las ayudas que puedes localizar por internet, aunque sea el facebook, eso queda y dice mucho y a veces mal de ti.
    Se escribe bastante mal porque se le da desgraciadamente muy poca importancia al tema,

    Un saludo

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  4. ¡Hola!
    Me ha encantado tu entrada. Ya de primeras me has enganchado con los típicos adverbios terminados en -mente que tanto desprecia King jejej
    Pero, en fin, qué te voy a decir si ya has mencionado lo más importante: “Pon un diccionario en tu vida”, muy bueno, sí.
    ¡Un saludo!

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  5. Odio a la gente siendo descuidada escribiendo. Puedo disculparlo en el caso de gente como mi madre, que apenas aprendió a leer y escribir cuando tuvo que ponerse a trabajar, pero ¿Personas que han recibido una educación completa? Eso no, me parece vergonzoso. Es como enorgullecerse de ser un cazurro, aun habiendo tenido medios para no serlo. Y me da coraje por lo mismo, personas como mi madre que a lo mejor no tuvieron la oportunidad de aprender en condiciones. Mal vamos.

    Besooos!!

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  6. También a mí me sangran los ojos ante semejantes atrocidades a la lengua. Lo peor es cuando estás en una conversación coloquial y dudas hasta de decir algo con una palabra “culta” o “menos vulgar” (que por lo que sea, forma ya parte de tu vocabulario), y te detienes unos segundos para pensar un sinónimo más común, no sea que te miren mal en plan “¿De qué va este?”. Bueno, creo que me estoy desviando del tema, jajaja.
    Que sí, en general estoy muy de acuerdo con la reflexión que expones, más gente debería echar mano de un diccionario antes de escribir lo que sea.

    Un beso 😉

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  7. ¡Hola! Yo doy fe de las barbaridades que hay en facebook, ¡y yo no tengo cuenta! (Menos mal, porque de otra forma me darían varios chungos cada vez que entrada >.< ). Mi madre, por suerte, siempre recurre a mí cuando tiene dudas, por lo que no suele escribir mal... que yo sepa jaja. Se preocupa por su forma de escribir porque sabe que me gusta escribir y que los horrores ortográficos me hacen "pupita". Opino completamente lo mismo, todos deberían mirar el diccionario de vez en cuando porque, además de que no hay dificultades ahora (porque seamos sinceros, en internet hay un montón de páginas que actúan de diccionario), no cuesta nada. Muy buena opinión bien escrita 😛 Saludos.

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