Todos deberíamos ser feministas, de Chimamanda Ngozi Adichie.

 

Quería leer a la autora en Americanah, pero no he podido conseguir aún el libro, así que esta recomendación parecía perfecta para continuar con el inglés, acercarme a lo que me encontraré en mi próxima obra de Adichie y, por supuesto, hablar del temido “género”.
Esta adaptación de un discurso que ofreció Chimamanda en las famosas conferencias de TED es lectura ágil y, pese a que no soy docta en la materia (ni muchísimo menos), muy interesante. Y recomendable.
Me ha venido a la mente, mientras leía, un vídeo que tal vez conozcáis, porque se ha hecho viral y ha causado un cierto revuelo últimamente, #DearDaddy. Quizás ha sido porque he visto enfrentadas multitud de las costumbres, de lo que tenemos por normal en nuestra sociedad y que, observándo detenidamente, son un completo despropósito en materia de género.
He de decir que el vídeo que acabo de mencionar no me gustó. O no me gustó la manera en que enfocaba el tema, o quizás fue el modo en que lo concluía. No estoy segura, pero no fue especialmente de mi agrado, pese a la evidente buena y admirable intención de su contenido. No obstante, con este texto me ha pasado totalmente lo opuesto. Y eso que ha habido aspectos con los que no he terminado de sentirme identificada.
 
Creo que, en primer lugar, debería excusarme por no congeniar con el término “feminismo“. Reconozco que nunca me ha gustado y no sé si algún lograré aceptar la palabra (que no lo que representa, ojo) sin reparos. Me parece lamentable que en nuestra sociedad aún contra las mujeres la discriminación siga existiendo y, (cualquier tipo de discriminación, por supuesto, contra cualquier colectivo) es absurda. Por eso, por esa especie de fe, de creencia en las personas, no me gusta hablar de “feminismo”, porque lo ideal sería que “la equidad de géneros” pudiese con todo, y que solo hubiese que hacer frente a problemas puntuales y subsanables sin mayor dificultad. 
Sin embargo, leer este documento me ha hecho abrir un poco más los ojos, aun cuando se supone que debería tenerlos perfectamente abiertos. Son demasiadas las trabas que están ahí y que, por llevar toda una vida, parecen naturales, inamovibles, no acertamos a eliminar . 
Trabas que impuso la sociedad otrora; es decir, una sociedad bien distinta, con otros valores y otras perspectivas que, curiosamente, han sobrevivido. Incluso cuando, como acertadamente la autora recoge, la cultura no hace a la sociedad. Es la sociedad que modela su cultura. 
Son estas las cosas que hacen que la sangre hierva y que crezcan culpas por no saber defender la propia postura o por verla desacreditada falsamente o a base de tópicos.
 
Y, aunque Adichie tenga por base su África natal, y haya ciertos temas que YO no he identificado, que no han encajado con mis experiencias vitales (tales como el matrimonio, reticencias dentro de la familia o problemas de género en la escuela), es sorprendente pensar que las pequeñas cosas son las que, a fin de cuentas, inclinan la balanza hacia uno u otro lado. Y que haya palabras, a menudo sencillas y no con especial mala intención, que puedan hacernos tanto daño.
 
Por eso creo que lo obvio, lo que todo sabemos, es que si queremos cerrar la todavía enorme brecha de géneros es necesario que el feminismo no se quede en una cosa de mujeres, hecho por y mirando exclusivamente a ellas. Porque en absoluto lo es, sino que se trata de la herramienta con que se puede recuperar esta sociedad tan hipócrita y tan soberbia y reticente a agacharse y mirar qué está mal. 
 
Y cierro de la misma forma en que lo hace la autora: All of us, women and men, must do better.

 

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5 comentarios en “Todos deberíamos ser feministas, de Chimamanda Ngozi Adichie.

  1. ¡Hola!
    Yo sí que congenió con la palabra feminismo, aunque si contara el numero de veces que he tenido que explicar que no es lo contrario al machismo, que no ve solo por los derechos de las mujeres y que no busca un matriarcado y guardará un dólar por cada vez, sería rica. En fin, entiendo por qué la gente no está de acuerdo, pero siempre he creído que, debido al origen del movimiento y a la primera ola feminista, el nombre queda bien.
    Ahora bien, Ngozi me gusta mucho, aunque su conferencia (y el libro) para mí fue apenas algo inteoductorio. Pero esta bien, te hace ponerte en los pies de las mujeres 🙂 si no lees en inglés, te recomiendo que busques Algo alrededor de tu cuello, de la autora.
    Nea.

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  2. No conocía este texto, pero parece bastante interesante.
    Estoy de acuerdo con lo de la palabra feminismo, no me acaba de gustar, si de lo que se trata es de igualdad de géneros, como no buscar una palabra más acorde, pero supongo que siempre puede acabar apareciendo.

    Besos!

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  3. Yo considero que cualquier ser humano debería de ser feminista, porque el feminismo es igualdad entre géneros. Y el nombre, coincido con Nea, es un nombre justo debido al origen y a la historia de este movimiento.
    Yo ahora mismo estoy leyendo “Cómo ser mujer” de Caitlin Moran, que también trata el feminismo bastante bien.
    Tengo muchas ganas de leer este libro 🙂
    Un beso! Nos leemos 🙂

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