La lista prohibida, de Koethi Zan

“Durante años, Sarah y Jennifer, dos amigas inseparables, elaboraron una lista de cosas que había que evitar a toda costa por motivos de seguridad. La llamaron la “Lista prohibida”. Una noche, sin embargo, en contra de lo que les dictaba su instinto, subieron a un taxi. Y esa decisión cambiaría sus vidas para siempre. Secuestradas por un sádico, pasaron tres años encerradas junto a otras dos chicas en un sótano. Una década después, Sarah se esfuerza por retomar su vida y asumir el hecho de que su amiga Jennifer murió en aquel sótano. Su torturador podría salir en libertad condicional, y ya no puede seguir ignorando las siniestras cartas que le envía desde la cárcel. Ha llegado el momento de enfrentarse a sus traumas. Para ello, Sarah inicia una búsqueda que la llevará de un extremo a otro del país y la introducirá en el perverso mundo del sadomasoquismo y las sectas secretas… desvelando un misterio mucho más horrendo de lo que podía imaginar.”

 

La lista prohibida es, definitivamente, lo peor del libro. Y sí, me refiero al título. De hecho, no entiendo la razón por la que esta novela ha de identificarse con base en un detalle bastante irrelevante en el conjunto de la historia. Partiendo de esa premisa, he de decir que no sé qué esperaba de la lectura, pero me ha absorbido de tal forma que, para cuando no había más páginas que leer, me he sentido vacía y, a la vez, molesta. Pero vayamos por partes.

Esta obra no especialmente extensa (no llega a las 350 páginas), como habréis podido observar en la sinopsis, es ambiciosa. O eso intuí yo al leer tan breve e intenso párrafo descriptivo. Lo curioso es que pensé, a propósito de ello, que si se podían permitir escribir una sinopsis tan llamativa era porque el resto debía estar aún más cargado de material intrigante. Biip erróneo para mi deducción. No es así, o al menos difiere bastante de lo que a mí me hubiera gustado encontrarme.

La narración nos sumerge en la vida de Sarah, joven recién iniciada en la treintena, con un funesto pasado a sus espaldas. Recurriendo a alguna que otra retrospectiva (siempre desde la perspectiva de Sarah) y a la alteración de la normalidad aparente que se presuponía en su vida, la trama vuela al pasado, para escarbar entre los recuerdos más dolorosos de la protagonista, llevándola a iniciar la carrera final para cerrarles por fin la puerta.

Zan emplea un estilo no especialmente bonito, aunque es efectivo. No se anda por las ramas, no hay una belleza premeditada en los pasajes; no se busca eso, sino que haya viveza en la sucesión de los hechos. Y se consigue.
Tampoco diría yo que los personajes sean piezas de un  puzle tremendamente complicado. Algunos se dibujan vagamente y las principales se desmarcan del resto, aunque solo en Sarah hay una evolución notoria. Y, al referirme a otros personajes, creo que es necesario hablar más a fondo de la trama y ubicarlos en sus espacios correspondientes.

La obra se centra en Sarah, sí, quien ha sufrido mucho a lo largo de su no tan larga vida. Se vio envuelta en un accidente de tráfico con su mejor amiga, Jennifer, durante la adolescencia. Esto las convirtió en personas continuamente preocupadas, un tanto obsesionadas por tratar de controlar su destino, o sea, lo incontrolable. Y esas obsesiones alcanzaron su clímax con la lista prohibida, en la que anotaban aquello que bien se guardarían de hacer por su propio bien. Sin embargo, al llegar a la universidad las cosas cambiaron, y un episodio truncó sus vidas para siempre: fueron secuestradas.
Secuestradas, como se sabe después, por un sádico con buena reputación del sótano hacia fuera. La autora no se corta a la hora de contarnos su tormento, no lo adorna. Pero se queda escueto, hubiera sabido mejor un poco más de crueldad (en ese aspecto) deslizándose por las páginas. En ese secuestro (de más de 3 años) Sarah y Jennifer (a Jennifer pongámosle un interrogante) conviven (si puede llamarse a eso convivir) con otras dos chicas, Christine y Tracy.  Ciertas circunstancias permiten que, al cabo de esos años, logren escapar. Su secuestrador entra en prisión y es entonces cuando empieza la acción del libro (que vuela atrás en los primeros capítulos).
10 años después, cartas enviadas desde la cárcel reabren la mal curada herida de Sarah, quien siente la necesidad inefable de buscar el cuerpo desaparecido de Jennifer. Para ello tendrá que viajar a Oregón y comenzar a escarbar en el pasado de Jack Derber. Un viaje curioso, interesante, agotador por momentos. Viaje durante el cual aparecen en escena Sylvia Dunham, Adele, David Stiller… Y el supuesto ambiente turbio, “perverso” del BDSM y las sectas.

Bien, comentado esto, creo que es momento de quejarme.  

Grosso modo, la novela me ha gustado. Grosso modo. Concretemos: tiene un buen ritmo, la trama es adictiva y la autora consigue dejar la miel en los labios párrafo tras párrafo. Pero, y el pero emerge de las profundidades (marinas o no, da igual) cual Poseidón furioso, ha habido una serie de aspectos bastante notables que me han hecho considerarme las cosas. Cuando terminé de leerla estaba eufórica, literalmente. Eufórica porque devoré, de nuevo literalmente, las últimas 70 páginas y necesitaba más. No obstante, me tomé un respiro, un rato largo, y luego comencé a meditar más seriamente sobre lo que había leído. Y de ahí surgen los peros.

   >Por alguna extraña razón he sentido estar constantemente en un episodio de CSI, un episodio que sabes, porque siempre es así, que no va a terminar mal. O al menos, nunca tan mal como podrían merecen los involucrados.

  >Los personajes (ya lo mencioné antes) han sido bastante insulsos, no han sido modelados tanto como yo hubiese considerado preferible. Y sus relaciones, su manera de actuar, es un tanto extraña (y no me refiero a lo que podríamos considerar “consecuencias” del drama sufrido por Sarah, Christine y Tracy).

   >Los hilos se entrecruzan burdamente en algunas ocasiones. La autora considera que ahí debe haber un nudo. Y lo hace, sin orden ni concierto. Y claro, cuando después tiramos para deshacerlo aquello se queda manga por hombro.

   >BDSM. ¿Dónde está la visión perturbadora de los ambientes en que se desarrolla? Me ha faltado garra y es que eso que con tanto bombo se anuncia en la sinopsis no ocupa más de unas pocas páginas (al menos lo que vienen siendo los clubs y cómo funcionan las cosas) en el total del libro.

   >Y la relación de lo anterior con las sectas… En fin, no me lo acabo de tragar, qué queréis que os diga. Demasiadas coincidencias y cuando hay un villano, un antagonista tan apetecible como el que se nos presenta aquí, se espera que use artimañas finas, que sea sutil a la hora de actuar, mientras que aquí no es así. Ni se le acerca.

 

Luego está, cómo no, el final. Final que, por cierto, yo pensé que estaba teniendo lugar hacia las tres cuartas partes del libro, porque se produce un incidente increíble (vamos, no creíble en absoluto) que precipita las cosas y del que no me imaginé que la autora pudiese hacer resurgir la trama. Lo hizo y aún me sorprende. De todos modos, el cierre propiamente dicho está bien. Ahora mismo matizo.
Está bien porque corta de cuajo con todo, no es un final cerrado y, sin embargo, consigue dejar atados todos los cabos (al menos parcialmente). Por otro lado, un elemento muy sorprendente (y metido a calzador) hace que se te quede cara de pánfilo (o eso me sucedió a mí) y te preguntes: ¿Para qué llevo yo leyendo esta obra toda la tarde?
Pero bueno, así en general, La lista prohibida no está tan mal. Ni tan bien. Es un manchurrón gris en los thrillers (que eso es otro tema, porque no entiendo por qué se ha dado en llamar novela negra a todo últimamente, cuando no sé hasta que punto esta obra se merece tal calificativo), pero dependiendo de cómo lo mire cada uno puede que sea más blanco o más negro. Que decida vuestro instinto lector.
 
 
Espero que os haya gustado la reseña. ^^ Contadme en los comentarios.
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10 comentarios en “La lista prohibida, de Koethi Zan

  1. Hola^^
    Me gustó muchísimo, tanto que fue una de mis mejores lecturas del 2015. No esperaba tanto de el libro, la historia me pareció adictiva e interesante, además de tener el punto justo de crudeza y horror.
    un besote!

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  2. S. dijo:

    ¡Buenas!

    Me ha gustado mucho tu reseña; creo que solo había leído otra hace un par de meses y era bastante más entusiasta, pero aún entonces me dejó con la sensación de que esto era un thriller dominguero más… cosa que no haces sino confirmarme con tu opinión.

    No me llama, la verdad, hay demasiadas historias así como para que las lea sin que sobresalgan en algo, ya que ni siquiera es mi género favorito :']

    ¡Saludillos! ♪

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  3. Bueno lo cierto es que tras tu reseña veo que tampoco es algo espectacular, acabo de iniciarme en el género con Agatha Christie y para continuar quiero encontrar algún libro que sepa que me va a gustar.

    besos 0)

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