Reseña ¿creativa? : La metamorfosis, de Franz Kafka

Puede que ya hayáis visto La metamorfosis reseñada en el blog, hace bastante tiempo. De todos modos, esta reseña es historia, porque, aprovechando una relectura de la obra y un trabajo que hice sobre ella, os voy  a resubir una entrada enorme pero más completa (creo) al respecto.
Va a ser un post extenso y que se dividirá en 3 partes. En la primera se intenta dar respuesta a algunos de los temas que trata la novela: el absurdo, la soledad, la solidaridad, la incomunicación y la hipocresía. En la segunda, se comenta brevemente la caracterización de los personajes, así como la importancia de la metamorfosis en la obra. La tercera parte es, digamos, opcional. Cuando hice el trabajo se me pidió hacer una especie de reseña creativa de La metamorfosis, y el resultado lo tenéis en el archivo .pdf que os adjunto al final. Es extenso (unas 5 páginas), pero si queréis echarle un ojo, estaré encantada. 
Primera parte: argumento y temas

La historia que relata La metamorfosis es bastante conocida, al menos superficialmente. Hay un hombre que se convierte en bicho, presumiblemente una cucaracha (o tal vez no), de la noche a la mañana, y su familia no sabe qué hacer con él ni como adaptar su vida a la nueva situación. Básicamente esa es la historia que hay detrás de una de las obras más famosas de Kafka; esa misma obra que ahora se está traduciendo como La transformación, porque se dice que es un término más fiel al significado del original Die Verwandlung. Pero, claro, si se lee entre líneas, o con un pizca más de detenimiento, se aprecia que hay todo un iceberg oculto bajo el cubito de hielo que se anunciaba. 
Comentar los siguientes temas ayuda a bucear en pos de dicho iceberg.

EL ABSURDO

Este tema aparece reflejado en el hecho de que Gregorio Samsa, un joven viajante de comercio, se despierta un buen día convertido en un enorme insecto. Esto es totalmente antinatural e inusual, una situación surrealista por cuanto una persona no amanece transformada en un insecto así como así. Además, dicha situación se “magnifica” cuando Samsa, recién transformado en insecto, se centra en tener que acudir a su puesto de trabajo, siendo esa su única obsesión en ese momento. El absurdo tiñe toda la obra, pero el hecho de estar presente, el hecho de identificarlo, permite comprender la intención narrativa, más profunda, que subyace en la historia.

LA SOLEDAD
El asunto de la soledad afecta a Gregorio Samsa, quien, una vez metamorfoseado en un insecto indeterminado, ve cómo su vida cambia por completo. Relegado a un cuarto en el que se pasa los días encerrado, sin que su familia (salvo las esporádicas visitas de su hermana) se acerque a él en ningún aspecto, Gregorio pasa de ser un joven relativamente sociable, siempre yendo de acá para allá, relacionándose con multitud de personas, a ser alguien prácticamente marginado que se ve obligado a sobrellevar la soledad como mejor puede.

LA SOLIDARIDAD

La solidaridad está representada, sin duda, por Grete, la hermana de Gregorio, aunque se trata de una solidaridad con paliativos, ya que no es ilimitada y cabría poner en duda hasta qué punto sería una solidaridad sincera. La hermana es el único miembro de la familia que parece interesarse lo suficiente por Gregorio como para obviar, relativamente, su nuevo estado y cuidar de él. De todas formas, es una actitud solidaria bastante veleidosa, porque, Grete desiste de ver a su hermano en el insecto, no hay una actitud cercana, ni tan siquiera amistosa; más bien parece que ella asume esa carga como propia, pero solo porque alguien tendría que hacerlo, no por un firme convencimiento.

LA INCOMUNICACIÓN
El tema de la incomunicación va de la mano de la soledad. Gregorio, pese a tener intacta la capacidad de pensar y de razonar, no puede transmitir nada de esto, porque incluso esos pensamientos humanos pasan por el tamiz de su forma animal y resultan ininteligibles para los demás.

Además, la incomunicación también se presenta al otro lado de la barrera, por así decirlo, dado que la relación familiar (padre-madre-hermana) es complicada, especialmente la del padre con las dos mujeres, a raíz del incidente de Gregorio. También, por supuesto, existe incomunicación entre la familia y Gregorio, más allá de los problemas comunicativos de éste, porque no se quiere aceptar la desgracia que les ha tocado sufrir y tratan de dejarlo de lado, como si de esta forma fuese a desaparecer el problema.
LA HIPOCRESÍA
Fuente 

El aspecto de la hipocresía atañe especialmente a la percepción que tiene la familia de Gregorio antes y después de la metamorfosis. El joven viajante era quien mantenía el hogar, dado que ninguno de los otros tres miembros trabajaba, y, en un principio, el reproche que se le hace, o la razón por la que se lamenta la “pérdida” del Gregorio de siempre es por no disponer ya de la manutención familiar, por ver tambalearse la comodidad del hogar. Una sensación curiosa, ya que parece que no se echa de menos a Gregorio salvo por su utilidad, que pasa a convertirse en una carga. Y esto, que se observa a lo largo de toda la obra en la postura de la familia, es muy claro en la reacción del principal al comienzo, cuando acude al hogar ante la ausencia del joven en su trabajo, y tan solo se preocupa por eso, no hace alusión a su salud en ningún momento, ni siquiera se plantea el permitirle a Gregorio un día para sí mismo, pese a ser un trabajador bastante ejemplar, sino que le recrimina minuciosidades y le amenaza con la pérdida de su empleo.

Segunda parte: personajes y simbolismo de la metamorfosis

GREGORIO SAMSA parece un tipo bastante jovial y abierto, consecuencia, quizás, de su trato con la gente debido a su trabajo. Aprecia a su familia, está bastante entregado a ella, aunque en ciertos momentos muestra que su relación depende mucho del trabajo, de esa especie de esfuerzo que él hace por cuidar del hogar tras la quiebra del negocio del padre. Gregorio quiere abandonar el puesto de trabajo, porque considera que, en cierto modo, está siendo explotado y que tal vez no está rindiendo tanto como se esperaría de él.

“Si yo, con el jefe que tengo, quisiese hacer lo mismo (hacer un inciso para detenerse a desayunar), me vería en el acto de patitas en la calle. ¿Y quién sabe si esto no sería para mí lo más conveniente? Si no fuese por mis padres, ya hace tiempo que me hubiese despedido. Me hubiera presentado ante el jefe y, con toda mi alma, le habría manifestado mi modo de pensar […] En cuanto tenga reunida la cantidad necesaria para pagarle la deuda a mis padres – unos cinco o seis años todavía –, ¡vaya si lo hago!”

Por otro lado, pese a esa jovialidad, se aprecia que ha habido una evolución, previa a la consabida metamorfosis, y que Gregorio se ha encerrado en sí mismo, saliendo poco y prefiriendo pasar el tiempo libre leyendo o haciendo maquetas.

“Si el chico no tiene otra cosa en la cabeza más que el almacén. ¡Si casi me molesta que no salga ninguna noche! Ahora, por ejemplo, ha estado aquí ocho días; pues bien, ¡ni una sola noche ha salido de casa! Se sienta con nosotros, haciendo corro alrededor de la mesa, lee el periódico sin decir palabra o estudia itinerarios. Su única distracción consiste en hacer trabajos de carpintería.”

GRETE SAMSA, la hermana de Gregorio, es una muchacha bastante agradable, que mantiene una buena relación con él y al que aprecia notablemente. Al principio nos es mostrada como una joven burguesa que apenas ayuda a su madre con la costura y se dedica enteramente a practicar con el violín; tras la metamorfosis de Gregorio, asume como propia la tarea de cuidarlo, protegiendo a su frágil madre de la impresión que supondría ver a su hijo en tales condiciones, y evitando cualquier reacción imprevisible del padre.
“¿Corresponderíale a la hermana, todavía una niña, con sus diecisiete años, y cuya envidiable existencia había consistido, hasta entonces, en emperifollarse, dormir todo lo que le pedía el cuerpo, ayudar en los quehaceres domésticos, participar en alguna que otra modesta diversión y, sobre todo, tocar el violín?”

No obstante, ella también ha de buscarse un empleo para llevar dinero a casa y, a partir de entonces, o como consecuencia de ello, comienza a desentenderse de Gregorio, a no querer o no poder realizar el esfuerzo que venía haciendo por comprenderlo y aceptarlo, hasta que llega el momento en que siente como un alivio la muerte de éste.

“La hermana no se preocupaba ya de idear lo que más había de agradarle; antes de marchar a su trabajo, por la mañana y por la tarde, empujaba con el pie cualquier comida en el interior del cuarto, y luego, al regresar, sin fijarse siquiera si Gregorio solo había probado la comida – lo cual era lo más frecuente – o si ni siquiera la había tocado, recogía los restos de un escobazo. El arreglo de la habitación, que siempre tenía lugar de noche, no podía asimismo ser más rápido.”

LA MADRE aparece como una mujer débil, sometida, en cierto modo, al padre. Tiene, además, una salud frágil y su evolución, a lo largo de la historia, hace que aparezca cada vez más como alguien muy preocupada, siempre temerosa y acobardada y muy impresionable. De todas formas, es quizás ella quien demuestra un sentimiento más sincero hacia Gregorio, por el amor maternal que siente y que ni siquiera la metamorfosis logra destruir.

“La madre, cierto es, quiso visitar a Gregorio en seguida, y entonces el padre y la hermana la detuvieron con razones que Gregorio escuchó con la mayor atención, y aprobó por entero. Pero más adelante fue menester impedírselo por la fuerza, y cuando exclamaba: « ¡Dejadme entrar a ver a Gregorio! ¡Pobre hijo mío! ¿No comprendéis que necesito entrar a verle? », Gregorio pesaba que tal vez conviniera que su madre entrase, claro que no todos los días, pero, por ejemplo, una vez a la semana: ella era mucho más comprensiva que la hermana…”

EL PADRE, por su parte, es un hombre de carácter arisco, que antepone la situación económica de la familia, en algunos momentos, a la situación del hogar, a las emociones y sentimientos de sus miembros. Dado que se había arruinado en el pasado, coacciona a su hijo para que los saque del penoso momento financiero que atraviesan, importándole más el hecho de que Gregorio sea quien trae el dinero a casa que cualquier aspecto relacionado con su salud, mental o física. Además, es un buen representante del sistema patriarcal, por cuanto no duda en denostar a su mujer e hija o relegarlas a un segundo plano por el mero hecho de ser mujeres.  Tras lo acaecido a Gregorio, teniendo que volver a trabajar, se vuelve más autoritario y desagradable.
“– Lo esperaba – dijo el padre –. Siempre os lo dije; pero vosotras, las mujeres, nunca queréis hacer caso.”

“Pero, y pese a todo, ¿era aquél realmente su padre? ¿Era éste aquel hombre que, antaño, cuando Gregorio se preparaba a emprender un viaje de negocios, permanecía fatigado en la cama? ¿Aquel mismo hombre que, al regresar a casa le acogía en bata, y que, por no estar en condiciones de levantarse, contentábase con levantar los brazos en señal de alegría?”

Tráiler de la película La metamorfosis – 2012

Solo queda, ya, hablar de LA METAMORFOSIS propiamente dicha, de la transformación de Samsa, un viajante común y corriente, en un insecto como por arte de magia. ¿Qué significado podría tener eso? Las interpretaciones han sido/son/serán infinitas, pero hay algunas con las que estoy más de acuerdo y creo que hay dos que son las más claras y que, en realidad, están conectadas entre sí.
Fuente: Revista Criterio

Al principio tenemos (o se nos habla) de un Samsa humano, con sus virtudes y sus defectos, que es quien sustenta a la familia y a quien se respeta principalmente por llevar a cabo dicha labor. Tras la transformación en insecto, ese respeto hacia el joven se pierde y se pasa a considerar una carga, alguien que solo lleva consigo desgracias. 

Por una parte, esa metamorfosis está directamente relacionada con el trabajo y con la utilidad del trabajador dentro de la sociedad capitalista. Mientras la persona rinde, se dedica enteramente a su labor y cumple objetivos, es mantenida en el sistema, aunque no sea más que un miembro vulgar y elemental del mismo. Ahora bien, en caso de que haya un desliz, en que se presente una mínima falla en el funcionamiento del sistema, el elemento que la provoque será eliminado sin miramientos. El sistema proseguirá, sin inmutarse, ese trabajador, que ya no será considerado persona, sino un mero elemento conseguidor de capital, un animal, será reemplazado, y las penurias afectarán exclusivamente a la persona en lo personal.
Por otro lado, y relacionado con esto en la deshumanización que implica, la metamorfosis abrazaría la idea de la banalización del mundo y de lo insignificante que es una persona en él, de tal forma que, aunque en un principio pueda notarse su ausencia, su cambio, pronto quedará relegado al fondo del cajón, se superará o se olvidará lo sucedido y todo transcurrirá como hasta entonces, sin verse afectado en absoluto.
Tercera parte: por si una reseña no fuese poco… Doble.
Como ya os dije al comenzar la entrada (si habéis tenido paciencia y humor para llegar hasta aquí), la tercera parte es una reseña creativa/relato acerca de La metamorfosis. Si queréis leerla y comentarme cosas sobre ella, genial. Si no, me doy con un canto en los dientes si no os he matado con semejante barbaridad de texto.

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Y hasta aquí la reseña de hoy. Espero que os haya gustado y que os sea útil. 
Un abrazo y nos leemos ^^