Reseñando a Pierre Lemaitre

Antes del parón que se tomó el blog en agosto os comenté que me estaba planteando hacer reseñas múltiples. He preparado una hablando de tres novelas gráficas, pero la primera en ver la luz será esta. En mayo del año pasado, tras haber intentado, con poquísimo éxito, leer a Pierre Lemaitre en Vestido de novia, me lancé a por la que es su novela más reconocida: Nos vemos allá arriba. Fue una buena lectura, que me hizo reconciliarme con el escritor francés y, en el fondo, desear retomar la abandonada Vestido de novia. Un año y medio después lo he hecho y ese ha sido el aliciente para postear esta entrada doble hablando de las dos obras.
NOS VEMOS ALLÁ ARRIBA ǀ 2013 ǀ 448 págs


Esta novela, que fue galardonada con el premio Goncourt en el año 2013, supone un viaje al final de la I Guerra Mundial y a la posguerra correspondiente. Dos son personajes principalas, Albert Maillard y Édouard Péricourt, cuyas vidas se verán entrelazadas a consecuencia de la guerra. Édouard Péricourt, el Édouard soñador, mutilado en los últimos lances de la batalla, dependerá de Albert, el anclaje del otro con la realidad, para salir adelante en lo que el futuro les depara. A estos dos excombatientes se une la figura del teniente Pradelle, un ser mezquino y ambicioso cuyo destino parece inclinado a conectarse de nuevo con el de Albert y Édouard en el París de la posguerra.


Morir el último, se decía Albert, es como morir el primero, una gran gilipollez.

 

A la situación de precariedad económica que atraviesan Albert y Édouard surge una solución, una solución cuya idea pulula en el ambiente, en el aire cada vez más irrespirable que pervive entre los dos camaradas y que no es sino un plan peculiar y arriesgado. Un plan surrealista, que es como una bocanada de aire fresco en la novela, un toque que baila entre lo cómico y lo trágico y que es una especie de diafragma que permite regular las pretensiones de la obra y llegar a buen puerto.

La novela es relativamente extensa (unas 450 páginas), pero en absoluto densa. Realiza un buen dibujo de la Francia de la posguerra, muestra cómo la sociedad se sobrepone tanto a la guerra como a sus consecuencias. El regreso de los soldados a la vida civil, la marcha de las mujeres al hogar tras haber tenido que dar salida al trabajo de sus maridos, padres o hermanos, las altas tasas de vandalismo, de alcoholismo, las penurias en cada esquina… Pero, además, Lemaitre le añade una trama que se adhiere al lector y no lo suelta, no se separa hasta que la devora. Tiene buen ritmo, un buen ritmo que hace de un libro con una base histórica en absoluto desdeñable, repleto de pinceladas agónicas, con una ironía oculta que asoma la mirada en cada renglón y una buena dosis de ingenio, una novela entretenida e incluso entrañable.

Las chicas lo habían mirado antaño. Sobre todo Cécile. Es decir, Albert había mirado mucho a Cécile y, al final al sentirse tan mirada y tanto rato, lógicamente ella se había dado cuenta de que Albert existía y también lo había mirado.

 

La prosa, ágil aunque cuidada, tiene buena parte de la culpa, pero el foco apunta constantemente a los personajes. Protagonistas acomplejados, imperfectos, los despojos de la última gran guerra que enfrentó a los combatientes cuerpo a cuerpo, como quien dice, los recuerdos, las pesadillas, de lo que el combate implicó. Os hablaba antes de surrealismo y, sí, está presente, es la rendija de escape de tensiones, la que regula el drama y la indignación y permite que uno, como lector, logre empatizar con lo narrado.

Teniendo en cuenta que os estoy hablando de una obra que leí hace año y pico, aún está latente en mi memoria. Quizás no los detalles, lo cual tampoco sería extraño, pero sí las sensaciones. Si me mencionáis Nos vemos allá arriba lo primero en que pienso fue en el desasosiego que supuso la lectura; lo segundo es, sin duda, Édouard. No os estoy desvelando nada tremendo al decir que fue mutilado poco antes de regresar a casa, su vida truncada de manera trágica. Esa imagen, la de un hombre con el rostro destrozado, un hombre que no puede volver a hablar, que no puede ni comer, apático, una especie de genio incomprendido al que los meses cambian y hunden en una depresión terrible pero cuya mente es capaz de salir a flote y, en mitad de un sopor bizarro, brillar ideando un plan para rescatarse a sí mismo y a Albert de la miseria y buscar una nueva vida. Un tercer recuerdo sería la repugnancia que sentí por el teniente Pradelle, acrecentado más si cabe por sus actos tras la guerra, por su relación con la joven Cécile y por el plan, otro más, sí, que él también pretende llevar a cabo.

Tenemos un enemigo al que no vemos, pero al que notamos con todo su peso. Dependemos de él. El enemigo, la guerra, la burocracia, el ejército: todo viene a ser lo mismo, cosas que nadie entiende ni sabe resolver.

 

Eso es lo que guardo de la lectura, no los detalles, sino las sensaciones. Y son buenas, francamente buenas. Por eso creo que este libro se merece una oportunidad.
VESTIDO DE NOVIA  ǀ 2009  ǀ 296 págs

Aunque Nos vemos allá arriba fue el primer libro de Pierre Lemaitre que conseguí leer, no fue el primero con el que quise acercarme. Con Vestido de novia  lo intenté en diciembre del 2014 (si Goodreads no me falla). Lo intenté, sí, pero fue del todo infructuoso el acercamiento. De una novela que se anuncia como negra, cuya sinopsis parece un regalo para los ojos y que tiene unas primeras páginas brutales, yo me esperaba una lectura diferente. Diferente de punta a punta. Y como no me aportó nada de eso, la abandoné.

Pero a mediados de agosto, ordenando mi librería digital en iTunes (o queriendo suicidar iTunes, que viene a ser lo mismo) me volví a encontrar con este libro. Y, como no soy nada amiga de dejar libros a medias, decidí darle otra oportunidad.

En su vida, el llanto no es nada excepcional: las lágrimas la acompañan todas las noches desde que está loca.

 

Sepan ustedes, queridos lectores, que lo que narra Vestido de novia es la historia de Sophie, quien tiene lagunas en la memoria que la han terminado por trastornar… Y la han rodeado de cadáveres. Más o menos, eso es lo que anuncia la sinopsis. Y lo que puedo comentar sin hacer spoiler. Si queréis seguir leyendo, hacedlo con cuidado, porque no prometo morderme la lengua lo suficiente.

De las apenas 300 páginas de novela, (divididas en cuatro partes), las interesantes son las que corresponden a los dos primeras partes. El resto, sinceramente, ni fu ni fa. Partir de una premisa tan golosa como una persona con pérdidas de memoria, y una tendencia insana a verse rodeada de cadáveres, implica hacerse ilusiones. Ilusiones que, por desgracia, se van desinflando según avanza la novela.

Ahí están, un niño muerto tendido a medias encima de ella, el timbre de un teléfono que no quiere dejar de sonar y Sophie, que está a cargo del niño y que es quien suele coger el teléfono, sentada contra la pared, cabeceando y oliendo sus vómitos.


El ritmo es el adecuado. Relativamente. Hay escenas tediosas, escenas tipo película infumable de sobremesa en Antena 3, que crean una expectación innecesaria, pero los personajes son interesantes. Sophie me exasperó, lo reconozco. Fue casi doloroso leer sobre ella, porque parecía absolutamente una persona desquiciada. Frantz, el segundo en cuestión, fue repugnante, sencillamente repugnante. Un individuo asqueroso, totalmente desagradable durante la lectura.

Y, aunque ha habido cosas buenas, como ese inicio y la propia Sophie, el resto hace aguas. Llega un momento en que la novela pasa de una narración en tercera persona (una prosa peculiar, nada que ver con la de Nos vemos allá arriba, por suerte o por desgracia para este novela) a formato diario. Formato diario a través del cual se aportan todo tipo de datos que complementan lo que ya se sabía… Y que, aun faltando 100 páginas para la conclusión, hacen de lo restante algo previsible. Porque sí, de acuerdo, es ingeniosa esa postura de perseguidor maníaco que dedica años a atormentar a su víctima, trastornándola y arruinando su vida, pero también es del todo inverosímil. Quizás hasta un determinado punto sería aceptable, pero creo que cruza todos los límites razonables.

Sophie ya no es nadie, sólo una fugitiva, alguien muerto de miedo que vive como un animal, pensado sólo en la supervivencia, que es lo más opuesto a la vida.


Es eso, de hecho, el ser previsible, lo que destroza, en cierto modo, la novela. Y no creáis que ha sido una mala lectura. Si mal no recuerdo le puse 3 estrellas en Goodreads (3 estrellas amplias, por cierto), pero creo que es una pena que una base tan prometedora derive en un quiero y no puedo, un quiero y no puedo con clichés, que acude a un pasado doloroso, casi rozando el complejo de Edipo, para cerrar la trama.

***

Y no deja de sorprenderme, en cierto modo, el buen recibimiento que ha tenido esta novela. Quizás haya sido gracias al reconocimiento de Nos vemos allá arriba, pero ha aprovechado el tirón y obtenido opiniones nada desdeñables. Opiniones que, por cierto, me han hecho recapitular y volver a mi repulsa hacia la catalogación de las novelas.

Al principio os hablé de que se calificaba a esta novela de novela negra. No voy a hacer una tesis explicando las diferencias entre novela negra, policiaca y thriller, básicamente porque tengo mis dudas y se solapan los límites bastante a menudo, pero con tres apuntes se podría hacer una pequeña distinción.

Cuando se piensa en policiaca, se piensa en detectives, en Sherlock Holmes, en Hércules Poirot; en resolver un misterio, donde las partes están bien diferenciadas. Se sabe quién está en el lado bueno y quién no. La novela negra es una evolución de la policiaca donde esas fronteras se difuminan, el aspecto social suele ser complicado, los personajes, peculiares y no del tipo “no sabes cuánto me identifico contigo”. Y el thriller, la novela de suspense, es un ir y venir de emociones fuertes, de saltos en la trama, de acción…

Entonces, al ver esto (la captura que os dejo debajo), me han entrado ganas de reír.
 
Podéis hacer clic para ver con más claridad las citas

Entonces, ¿en qué quedamos? Se habla de thriller aun cuando la acción hay que buscarla con lupa, se habla también de novela policiaca y de novela negra (quizás lo más acertado en este caso). O gusta mucho llenarse la boca de palabros con o sin razón, o lo de los géneros son etiquetas que en algunos casos se han de poner… Por poner. Ya sabemos que  las fronteras son frágiles, pero tanta fragilidad no deja de ser curiosa. De todos modos, esto no es más que un mero apunte. Si queréis, podéis echarle un ojo a estas páginas en que hablan de las supuestas diferencias entre estos géneros/subgéneros. Aquí os las dejo: BNE: Guía bibliográfica de novela policiaca; La duda razonable de calificar una novela.

***
 
Y hasta aquí esta reseña doble. En su momento pretendía que fuese breve, pero no puedo evitar extenderme cuando hablo de cosas que me gustan. No obstante, he tratado de reducir la info de estas dos reseñas tanto como he sido capaz.
 
Espero que os guste. ¡Un abrazo!
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11 comentarios en “Reseñando a Pierre Lemaitre

  1. ¡Hola!

    Me encantó Nos vemos allá arriba. Es una lectura súper original, con unos personajes, y unos sentimientos… te hace ver muchas cosas.
    Vestido de novia a mí sí que me gustó. No sé, tal vez sea un poco inverosímil lo de un sujeto que se dedica a perseguir a su víctima durante décadas, es cierto, pero a mí el libro me sorprendió, y también me gustó mucho el final.
    El que te recomiendo de este autor es Álex. A ver si te gusta más que Vestido de novia, porque yo fue lo primero que leí de este autor y me sorprendió muchísimo. Eso sí, no leas la sinopsis.

    ¡muchos besos!

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  2. La verdad es que no entiendo esa necesidad por etiquetarlo todo 🙂

    Vestido de novia me lo regalaron hace ya “bastante”. De aquella no paraba de hablarse de él y a mí eso me echó para atrás. Esperé a leerlo cuando nadie se acordase de él y, la verdad, después de las tan buenas opiniones que había leído, me decepcionó bastante 😦

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  3. S. dijo:

    ¡Buenas!
    Me ha gustado la entrada, sísísí ~

    No he leído nada del autor, pero si tuviera que leer alguna de las dos obras que comentas hoy sería, sin duda, la primera. Además de que me gusta la trama, tiene mucha mejor pinta por tu opinión. La segunda, como bien dices, no me importaría verla en una peli de esas de “miedo”/telefilm, pero para una novela, sacándole todos los fallos que le sacas… pues me echa para atrás, la verdad. Aunque nunca se sabe, claro.

    Me ha hecho gracia lo de la clasificación de las novelas; a mí se me da muuuuy mal clasificar cosas, así que entiendo a quienes les pasa XD

    ¡Saludillos! ♪

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  4. No me he estrenado aún con este autor y por lo que cuentas de estas novelas, me gustaría estrenarme con la primera. Aunque no descarto la segunda, pero será mejor que no ponga mis expecttivas muy altas.
    Besotes!!!

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  5. ¡Hola!
    Aún no he leído nada del autor pero le tengo muchas ganas desde hace tiempo. Aunque, sinceramente, no tengo ni idea de por donde comenzar con él.
    Nos vemos allá arriba me atrae mucho, la ambientación me gusta, siempre me da curiosidad lo del regreso de los soldados a su vida. Como ha cambiado su manera de ver la vida y como influye eso en su hogar.
    Vestido de novia lo tengo apuntado en la wishlist desde hace tiempo, pero me has dejado un poco plof. Me atrae el tema de la protagonista que tiene lagunas en la memoria, pero me echa para atrás que no esté bien aprovechado y que se vaya desinflando. Y si encima es previsible… Vamos, que lo dejo apartado y creo que me animaré con Nos vemos allá arriba.

    La verdad es que la diferencia entre novela policíaca, novela negra y thriller para mi es compleja. Pero creo que últimamente se califica de thriller a cualquier cosa. Hace unos meses leí 'Así es como se mata' de Mirko Zilahy, que prometía ser un thriller trepidante. Sinceramente, el que dio tanta publicidad al libro no sabía lo que significa thriller. Porque me pareció un libro lento que la acción no se dejaba ver fácilmente.

    Un beso

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  6. Me han parecido muy interesantes estas minireseñas, aunque siento decir que ninguno de los dos termina de llamarme. De la entrada, me quedo con tu reflexión final. Yo tampoco puedo entender que califiquen esa novela falta de acción como Thriller. Creo que no han leído el mismo libro que tú. :/

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  7. Holaa!!
    Muy buenas reseñas, de verdad, como alguien que esta empezando en esto de los blogs se lo difícil que puede ser transmitir una idea y la impresión que te causó un determinado libro o cualquier otra cosa de manera que quede claro para todo el mundo, y creo que tu lo consigues a la perfección. Enhorabuena y sigue así!!

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