Trainspotting, de Irvine Welsh

Me recomendaron ver Trainspotting a finales de agosto y, aunque había oído algo sobre la película antes, no me llamaba demasiado la atención. Sin embargo, cuando supe de la existencia del libro de Irvine Welsh me lancé a por él y decidí posponer la adaptación de Danny Boyle. Ahora que he leído el libro y visto la película puedo decir que fue una buena decisión. (¡Más aún sabiendo que el año que viene se estrena la segunda película basa9788433966438.jpgda en la vida de Renton! -En realidad, basada en Porno, libro”continuación”).

De esta obra podría decir mil y una cosas, pero todo radica en lo mismo, sería como darle vueltas a la misma madeja. Trainspotting me ha fascinado. Los personajes, todo sombras, lo deprimente de los ambientes en que se mueven… Una situación social complicada, con familias desestructuradas, economías que subsisten como mejor pueden, una explosión de afectados por el SIDA y abrazos a la bebida y todo tipo de drogas.

Un caldo de cultivo, este, en el que pequeños gérmenes pululan y se desarrollan. Son Mark Renton (Rents, Rent Boy), Sick Boy (Simon), Spud (Daniel), Begbie (Franco), Davie Mitchell, Tommy Laurence, Segundo Premio (Rab), Swanney (Madre Superiora, Cisne Blanco), Matty, Alison, Diane… Personajes por un tubo, como quien dice, aunque el hilo conductor, no cabe duda, es Renton. Sigue leyendo

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Repaso de lecturas

lo-mejor-del-2016

Otro año más se termina y es momento de recapitular y echar un vistazo a los libros que me han acompañado durante los últimos doce meses. Es el tercer año que hago este repaso (2014, 2015) y creo que ha sido el más grato por regla general.

En enero me sumé a unas cuantas iniciativas/retos, por eso de diversificar las lecturas, aunque me temo que solo he cumplido 2 de las 5 a las que me apunté. Los propósitos de año nuevo nunca fueron nuevos.

✔ Cumplidos


El reto de Goodreads

Volví a apuntarme con 65 libros y creo que en el marcador final aparecen 81. No esperaba haber leído tantísimo, francamente. Ha habido momento y momentos: algunas semanas no he tocado un libro ni por casualidad, pero otras veces ha sido un no parar (con algo había que matar las horas en verano), así que el resultado ha sido ese. De todas formas, si hubiese leído  y mediocre, todo esto habría sido un despropósito, pero he gozado de buenas obras, así que mejor que mejor.

16 kilos de conocimiento

Laura, de Paseando entre páginas, organizó este reto para animar a leer más en papel y desempolvar viejas glorias de las estanterías. 16 kilos en libros en todo 2016. En un primer momento me pareció una absoluta barbaridad, pero fui optimista. Me di cuenta de dos cosas a lo largo del año: leer en ebook es más cómodo y casi vicioso (en el sentido de que una vez que comienzas a leer en este formato es muy difícil volver al papel), y los libros pesan mucho. Mucho. Lo cierto es que la situación de ponerse a pesar libros está entre patética e hilarante,  pero no deja de ser el toque entretenido del reto. Al final, agotando hasta el último momento, he sumado un total de 16,5 kg y un montón de novelas pendientes leídas.  Sigue leyendo

Instrumental, de James Rhodes

Escuché a James Rhodes, por primera vez, gracias a una recomendación un tanto inesperada en Spotify. No está a la orden del día que escuche música clásica, tampoco piezas para piano. Pasó el tiempo, meses seguramente, y vi que se había publicado una polémica autobiografía de una pianista británico. Habían tenido que llegar hasta los tribunales para que  la publicación llegase a buen puerto. En ese momento no lo relacioné, ni de lejos, con aquello que, tiempo atrás, había oído (aquí el enlace, por si os interesa).9788416290437

Me produjo curiosidad, morbo, interés. Algo a lo que los periódicos se refieren con titulares del estilo de La escabrosa autobiografía del pianista James RhodesJames Rhodes; sexo, cuchillas y Johann Sebastian BachEl puto apocalipsis de James Rhodes… Bueno, digamos que no logra sino que la bola crezca y prácticamente sea mitificada de buenas a primeras.

Lo compré. Lo leí. Y ahora estoy aquí, intentando no sentirme una intrusa hablando de una persona que se ha desnudado, cuerpo y alma, en este libro; que ha desgranado sus vivencias sobre el papel, que ha compartido sus demonios, sus alegrías, su lucha…  Sigue leyendo

Grandes pechos, amplias caderas

Cuando engulles casi 850 páginas a través de las cuales has recorrido una novela repleta de reveses, de personajes punzantes y de episodios históricos reconocibles, entonces terminas por hacerle un hueco en tu corazón a esa obra. Grandes pechos… es un gran libro, uno que merece la pena leer, gusten o no las sagas familiares, atraiga o no el descubrimiento de las costumbres chinas a lo largo del siglo pasado.

 
Hay que armarse de paciencia, por supuesto, para no desistir durante la lectura, que dista de ser cómoda y sencilla. Influye en esto la prosa y muchas de las escenas narradas. La prosa es brillante, repleta de giros, siempre adecuada a lo contado y a sus personajes; algunas, por no decir muchas, escenas son terribles. Terribles por su dureza, por su crueldad, por su naturalidad. No es esta una obra eufemizada, no es una obra que haya pasado por el tamiz de la censura en ningún aspecto; tal vez haya sido eso lo que provocó que el gobierno chino prohibiese su publicación, atendiendo a las críticas que elevaba contra ciertas actuaciones de miembros de la República Popular y organismos dependientes.
 
Mo Yan, que no es el verdadero nombre del autor, sino un seudónimo que significa “no hables” y que alude a su vida durante la infancia, traza una historia extensa en torno a la familia Shangguan, que vive en el condado de Gaomi del Noreste. Se cuenta su recorrido desde los primeros años del siglo XX hasta los 90 y hay un personaje que va a ser el hilo conductor de toda la trama: Madre.

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DLM #32 Fauve

Retomado el ritmo (si es que se puede decir eso de esta sección que con tanto fuelle comenzó y que se ha ido desinflando con el paso de los meses) en cuestión de recomendaciones musicales, hoy os traigo a otro grupo francés (bueno, en realidad es el primero, porque aunque os compartí Stromae, que canta en francés, él es belga). 
 
Fauve nació en París en 2010 y ha publicado dos álbumes desde entonces (Vieux Frères – Partie 1, 2014, y Vieux Frères – Partie 2, 2015), además de un tercero con versiones en directo, que ha salido este año,y un EP lanzado en 2013. En torno al grupo todo es bastante misterioso, por cuanto se trata de un colectivo que se mantiene bastante apartado de los medios.Está formado por una veintena de artistas, aproximadamente, aunque suelen ser 5 quienes representan, durante los conciertos, sobre el escenario.
 

Sinceramente, no sabría muy bien cómo calificar sus canciones, si es que se trata acaso de canciones, pues en algunos casos parecería que se encuentran más cerca de la poesía que de temas melódicos, o incluso más cerca del rap, aunque tampoco es eso lo que nos ocupa. De hecho, en sus sencillos lo que prima son los textos, unas letras muy touchantes, muy conmovedoras, y profundas, apenas acompañadas por una base musical que, en algunos casos, desaparece para dejar que el recitado sea el foco de todas las miradas. Sigue leyendo