Gritos en la llovizna, de Yu Hua

Me costó, aunque me suscitaba un interés notable, adentrarme en esta lectura. Se lo achaqué, en su momento, al impacto que me había producido Grandes pechos, amplias caderas. Hay ciertas similitudes entre ambas obras, especialmente al comienzo, y la novela de Mo Yan me había robado el corazón de tal forma que era imposible encontrar un remplazo a la ligera. De todas formas, intenté dejar de lado la pereza y poner todo el interés en la lectura. Y surtió efecto.Resultado de imagen de gritos en la llovizna

Yu Hua nos sitúa en la China rural y nos va guiando, de la mano de Sun Guanglin, a lo largo y ancho de su vida, así como la de su familia y amigos en Nanmen y Sundong. La historia comienza a mediados de los 60, cuando Sun Guanglin, el hijo mediano de una familia común y corriente de la época, con apenas 6 años se enfrentó a una imagen que le marcaría durante muchos años: el descubrimiento de un muerto. Como él mismo dice, “Era la primera vez que veía un muerto, y parecía dormido. Ésa fue mi sensación a los seis años: morirse era quedarse dormido. A partir de ese día tuve terror a la oscuridad”.

Sun Guanglin, cuyo padre es Sun Guangcai, tiene dos hermanos: el mayor es Sun Guangping; el menor, Sun Guangming. Sí, yo también me he preguntado si no habría algún nombre más parecido aún para añadir y marear la perdiz un poco más. Sus vivencias, desarrollados a finales de los 60 y principios de los 70 mayoritariamente, colman las páginas de esta novela. No obstante, no se trata de una narración que siga un orden lineal, sino que va mordisqueando episodios varios desde principios del siglo XX, para dar forma a a los personajes y la sociedad en que se desarrollan y desenvuelven. Sigue leyendo

Reto III Viajar Leyendo

iii-retoLos dos últimos años publiqué sendas entradas hablando de los retos a los que me apuntaba, pero este año no lo voy a hacer, porque me los voy a tomar con tanta calma que podría decirse que me apunto a ellos más por costumbre que por convencimiento. Sin embargo, hay uno del que sí quería hablar, porque es el que más me interesa y con el que espero descubrir más lecturas y autores a lo largo del año.

Lo organiza Isa, de Readings in the North, y ya es la tercera edición.

Consiste en leer, a lo largo del año, 12 libros (tocaría a uno por mes, aunque sin plazo alguno) de diferentes lugares del mundo. Hay que escoger 5 libros de autores europeos, 3 de países americanos, 2 asiáticos, 1 africano y otro de Oceanía.  Isa, además, va a ir subiendo a su blog distintas recomendaciones de autores de los paísas con que ella participa, para dar a conocer más escritores y obras.

Por mi parte, ya he elegido los países y tengo, más o menos, escogidos los autores y obras que quiero leer y, sobre todo, que puedo leer, porque de ciertas nacionalidades ha sido difícil encontrar libros publicados en España y que, encima, no hayan sido descatalogados ya. 

Los países elegidos son los siguientes: 

Afganistán, Austria, Bielorrusia, Brasil, Cuba, Holanda, Moldavia, Noruega, Nueva Zelanda, Somalia, Venezuela y Vietnam. 

A medida que los lea (y cuelgue o no alguna entrada hablando de ellos) os comentaré cómo me está yendo y qué impresiones tengo al respecto. 

Un abrazo, 

Clara S

Harry Potter y el (fraude) legado maldito

harry_potter_and_the_cursed_child_special_rehearsal_edition_book_cover-1No tendría que haber leído esto, si es que merece ser llamado libro. De hecho, digamos que me prometí no leerlo (sí, hice lo mismo con After Besos entre líneas), pero resulta que tengo mucha bilis dentro (¿No se nota? Bueno, y no tan dentro) y demasiado tiempo libre. No es que lo haya leído por hacerme sangre, porque no me la hice, pero sí por entretenerme a sabiendas de que iba a ser un absoluto desastre. Y, sobre todo, lo leí después de habérmelo destripado voluntariamente (en esta entrada). El caso es que soy bastante masoquista y el resultado de todo esto han sido un par de días de lectura y una opinión sangrienta. Para empezar el año con buen pie.

Harry Potter y el legado maldito (Harry Potter and the Cursed Child en el original) es la octava entrega de la saga con la que J.K. Rowling se ha cosido los botones de la bata con hilo de oro. Llegó de manera un tanto sorprendente y en un formato distinto. Técnicamente, es una obra de teatro, que, por cierto, se representa en Londres desde verano. Los autores, no obstante, han tenido a bien publicar el guion de la obra para satisfacer el ansia canina de los seguidores de Harry Potter. Dicho esto, espero que en la representación gane mucho, porque si no esto da una vergüenza ajena importante.

La trama comienza inmediatamente después de los hechos de Harry Potter y las reliquias de la muerte, cuando el segundo hijo de Ginny Weasley y Harry Potter, Albus Severus (podríamos llamarlo Albus el lento), está hecho un flan porque va a comenzar su etapa educativa en Hogwarts. El pobre Albus, además, siente bastante presión por ser hijo de quien precisamente es y lo único en lo que está pensando es en buscarse un buen grupo de amigos, como el envidiable trío de Harry Potter, Hermione Granger y Ron Weasley. Pero claro, las cosas no salen precisamente como habría imaginado. Sigue leyendo

Trainspotting, de Irvine Welsh

Me recomendaron ver Trainspotting a finales de agosto y, aunque había oído algo sobre la película antes, no me llamaba demasiado la atención. Sin embargo, cuando supe de la existencia del libro de Irvine Welsh me lancé a por él y decidí posponer la adaptación de Danny Boyle. Ahora que he leído el libro y visto la película puedo decir que fue una buena decisión. (¡Más aún sabiendo que el año que viene se estrena la segunda película basa9788433966438.jpgda en la vida de Renton! -En realidad, basada en Porno, libro”continuación”).

De esta obra podría decir mil y una cosas, pero todo radica en lo mismo, sería como darle vueltas a la misma madeja. Trainspotting me ha fascinado. Los personajes, todo sombras, lo deprimente de los ambientes en que se mueven… Una situación social complicada, con familias desestructuradas, economías que subsisten como mejor pueden, una explosión de afectados por el SIDA y abrazos a la bebida y todo tipo de drogas.

Un caldo de cultivo, este, en el que pequeños gérmenes pululan y se desarrollan. Son Mark Renton (Rents, Rent Boy), Sick Boy (Simon), Spud (Daniel), Begbie (Franco), Davie Mitchell, Tommy Laurence, Segundo Premio (Rab), Swanney (Madre Superiora, Cisne Blanco), Matty, Alison, Diane… Personajes por un tubo, como quien dice, aunque el hilo conductor, no cabe duda, es Renton. Sigue leyendo

Repaso de lecturas

lo-mejor-del-2016

Otro año más se termina y es momento de recapitular y echar un vistazo a los libros que me han acompañado durante los últimos doce meses. Es el tercer año que hago este repaso (2014, 2015) y creo que ha sido el más grato por regla general.

En enero me sumé a unas cuantas iniciativas/retos, por eso de diversificar las lecturas, aunque me temo que solo he cumplido 2 de las 5 a las que me apunté. Los propósitos de año nuevo nunca fueron nuevos.

✔ Cumplidos


El reto de Goodreads

Volví a apuntarme con 65 libros y creo que en el marcador final aparecen 81. No esperaba haber leído tantísimo, francamente. Ha habido momento y momentos: algunas semanas no he tocado un libro ni por casualidad, pero otras veces ha sido un no parar (con algo había que matar las horas en verano), así que el resultado ha sido ese. De todas formas, si hubiese leído  y mediocre, todo esto habría sido un despropósito, pero he gozado de buenas obras, así que mejor que mejor.

16 kilos de conocimiento

Laura, de Paseando entre páginas, organizó este reto para animar a leer más en papel y desempolvar viejas glorias de las estanterías. 16 kilos en libros en todo 2016. En un primer momento me pareció una absoluta barbaridad, pero fui optimista. Me di cuenta de dos cosas a lo largo del año: leer en ebook es más cómodo y casi vicioso (en el sentido de que una vez que comienzas a leer en este formato es muy difícil volver al papel), y los libros pesan mucho. Mucho. Lo cierto es que la situación de ponerse a pesar libros está entre patética e hilarante,  pero no deja de ser el toque entretenido del reto. Al final, agotando hasta el último momento, he sumado un total de 16,5 kg y un montón de novelas pendientes leídas.  Sigue leyendo