Sobre marzo y abril

Han pasado unas 3 semanas de la última publicación y, me temo, no habrá muchas más (tal vez ninguna) hasta mediados de junio por motivos de fuerza mayor (véase selectividad). De todas formas, tenía ganas de compartir, aunque muy encima, lo que he leído (poco) y visto (algo más) estos dos meses. 


Imagen relacionadaEn cuanto a PELÍCULAS, a principios de mes me puse las botas. Literalmente. Con el tema de los Oscars me di un festín (por primera vez) y me enteré medianamente de cuáles eran las candidatas y de cuán a favor/indignada estaba de los elegidos ganadores. Vi la comentadísima La La Land, que me dio tanta pereza que le hubiese cortado la segunda mitad sin miramientos (todo una suerte que finalmente no le diesen el premio a la mejor película).  Aparte de que la banda sonora, la que tanto me había gustado en Whiplash (del mismo director), se me hizo floja en esta ocasión. Luego vi Moonlight y estuve llorando y afligida durante la media hora final. No es que fuese una maravilla en lo visual, pero menuda historia. El guion se lo comió todo, y el papelón (aunque breve) de Mahersala Ali, también.Imagen relacionada

Lo intenté con The Lobster  aunque, y ya han pasado semanas, no sé muy bien qué pensar de la película. Es peculiar, muy lenta al principio, disparatada al final (¡Colin Farrell no es un policía corrupto!) y de esas que parece que te piden reflexionar. Lo malo es que me quedé tan descolocada que hubo poca reflexión. Luego vi Moana, que me enamoró con la música, pero que me dejó algo chafada, porque las expectativas estaban por las nubes. Ya se sabe qué suele pasar. Arrival fue un gran descubrimiento, sin sobresaltos, con  un mensaje sobre el poder y la complejidad del lenguaje que me impresionó. Eso sí, los actores principales no acabaron de convencerme.  Sigue leyendo

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Viajar Leyendo: Holanda – “La ciudad escarlata”

WhatsApp Image 2017-04-09 at 18.12.03A principios de año compartí una entrada en la cual confirmaba mi participación en el III Reto Viajar Leyendo, que organizaba Isa, de Readings in the North. Aunque han pasado ya unos meses, no ha sido hasta estos días que he podido comenzar con los libros que me había propuesto para dicho reto.  Mi primera elegida ha sido una novela de Hella Haasse, autora holandesa con la que puedo tachar del listado de países a los Países Bajos.

Lo cierto es que, cuando preparé las lecturas del reto, esta no estaba entre mis elegidas. Sí que me había fijado en Hella Haasse (El ojo de la cerraduraEl bosque de la larga espera), pero no exclusivamente, pues Cees Nooteboom también me llamaba la atención (Perdido el paraísoEl caballero ha muerto). Sin embargo, cuando tuve que hacerme con los libros en la biblioteca mis ideas se vieron trastocadas y, finalmente, escogí La ciudad escarlata. 

La ciudad escarlata es una de las primeras obras de Hella Haasse, publicada en 1952. Es, como bien indica su subtítulo, La novela de los Borgia, y es que se centra en desgranar las interioridades y rumores que envolvieron a los Borgia en Italia a principios del siglo XVI. Aunque se trata de una novela coral, en la que da voz a Giovanni Borgia, Vitoria Colonna, Tulia de Aragón, Pietro Aretino, Nicolás Maquiavelo o Miguel Ángel, el foco ilumina a Giovanni Borgia y a las dudas sobre sus orígenes (y todo lo que en ello atañe a los Borgia). La acción se desarrolla entre 1525 y 1534, aunque son numerosas las retrospecciones que ayudan a recomponer el puzzle de una de las familias más controvertidas de la historia. Sigue leyendo

 The Beauty Myth, de Naomi Wolf

beautymythHay libros que son clásicos en materia de feminismo. Hablamos de Una habitación propia, El segundo sexo, El género en disputa o La mujer eunuco. A estos se van sumando clásicos modernos, tipo Bad Feminist o Everyday Sexism. Este The Beauty Myth es un auténtico referente. Fue popular durante los noventa y es una de es obras que no mueren, que están siempre presentes en el feminismo (para bien o para mal).

Yo lo empecé a leer en junio del año pasado; me parecía curioso, pero por distintas razones, la lectura se convirtió en algo intermitente, casi obligado… Tanto que cuando por fin logré acabarlo, en abril de este año, sentí más orgullo por quitármelo de encima que por haberlo leído. Casi diez meses para terminar un trabajo a todas luces interesante, pero alejado de ser lo que buscaba y esperaba.

El título muestra a la perfección qué es en lo que se centra el libro: el mito de la belleza. A partir de ahí, va abordando distintos subtemas en cuanto a la opresión de la mujer en cuestión de religión, alimentación, cultura, trabajo, etc.

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Naomi Wolf – 2012

Wolf considera el mito de la belleza como “una obsesión con la perfección física que atrapa a la mujer moderna en una espiral infinita de esperanza, autoconciencia y odio personal, a la vez que trata de cumplir la imposible definición social de la belleza sin defectos.” Algo indudablemente creado con un objetivo: seguir oprimiendo a la mujer una vez que la sociedad parece haberse liberalizado y que las formas “tradicionales” de opresión se consideran demasiado inhumanas como para ser aceptadas sin rechistar. A partir de aquí, la autora despliega toda su verborrea (insondable, como poco) y se dedica a demostrar que dicho “mito” condiciona la vida de las mujeres a todos los niveles.
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Sobre “Las chicas”, de Emma Cline

Las chicas ha sido uno de esos bums inexplicables, una novela destinada a convertirse en superventas incluso antes de su publicación (no olvidemos que Penguin Random House le pagó un adelanto de 2 millones de dólares a Cline, autora novel, por el manuscrito). Pocos meses después de su salida al mercado, Las chicas comenzó a ganar relevancia y encumbró a Emma Cline de una manera bastante sorprendente. Traducida a idiomas varios y con reediciones constantes, también en España ha tenido tirón y ha apabullado escaparates de librerías en Navidad, anunciándose como el regalo estrella. 

Ahora bien, ya se sabe que no por best seller la calidad tiene por qué ser deslumbrante. Y cuando hay tantas expectativas puestas en un libro, lo más probable es que acabe por decepcionar. 

Esta libro, de unas 350 páginas, se centra en la vida de Evie a dos tiempos: en su turbulenta adolescencia en 1969 y en su monótona adultez. Entre medias, tintes feministas, sabor absoluto a mujer (a fin de cuentas, es una obra escrita por una mujer, con protagonista femenina, chicas por doquier, etc.) y reminiscencias de la Familia Manson. Porque, sí, las chicas a las que se refiere la novela son una, por así decirlo, reinterpretación de las jóvenes involucradas en los crímenes cometidos por el clan Manson en Estados Unidos en 1969.

Emma Cline no ahonda en el asunto, simplemente se inspira en ello y deja lo más morboso en un segundo plano, puesto que lo que interesa realmente es Evie, su evolución, y las chicas. Pero, aun cuando Cline ha dicho que bien podría haber escogido cualquier otro clan o cualquier otro suceso violento en el que ambientar la historia, no cabe duda de que el tirón del caso de la Familia Manson ha sido fundamental en el éxito del libro en el mercado. En EE UU es un tema que sigue suscitando interés, algunas de las implicadas aún recorren los juzgados en vistas que se repiten frecuentemente y, en fin, es EE UU, eso sirve para justificarlo. Sigue leyendo