Harry Potter y el (fraude) legado maldito

harry_potter_and_the_cursed_child_special_rehearsal_edition_book_cover-1No tendría que haber leído esto, si es que merece ser llamado libro. De hecho, digamos que me prometí no leerlo (sí, hice lo mismo con After Besos entre líneas), pero resulta que tengo mucha bilis dentro (¿No se nota? Bueno, y no tan dentro) y demasiado tiempo libre. No es que lo haya leído por hacerme sangre, porque no me la hice, pero sí por entretenerme a sabiendas de que iba a ser un absoluto desastre. Y, sobre todo, lo leí después de habérmelo destripado voluntariamente (en esta entrada). El caso es que soy bastante masoquista y el resultado de todo esto han sido un par de días de lectura y una opinión sangrienta. Para empezar el año con buen pie.

Harry Potter y el legado maldito (Harry Potter and the Cursed Child en el original) es la octava entrega de la saga con la que J.K. Rowling se ha cosido los botones de la bata con hilo de oro. Llegó de manera un tanto sorprendente y en un formato distinto. Técnicamente, es una obra de teatro, que, por cierto, se representa en Londres desde verano. Los autores, no obstante, han tenido a bien publicar el guion de la obra para satisfacer el ansia canina de los seguidores de Harry Potter. Dicho esto, espero que en la representación gane mucho, porque si no esto da una vergüenza ajena importante.

La trama comienza inmediatamente después de los hechos de Harry Potter y las reliquias de la muerte, cuando el segundo hijo de Ginny Weasley y Harry Potter, Albus Severus (podríamos llamarlo Albus el lento), está hecho un flan porque va a comenzar su etapa educativa en Hogwarts. El pobre Albus, además, siente bastante presión por ser hijo de quien precisamente es y lo único en lo que está pensando es en buscarse un buen grupo de amigos, como el envidiable trío de Harry Potter, Hermione Granger y Ron Weasley. Pero claro, las cosas no salen precisamente como habría imaginado. Sigue leyendo

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Reseña: El buscador (La búsqueda del Tórem #1)

Antes de lanzarme a hablar sobre esta obra es imprescindible que dé las gracias a los autores por haberme facilitado un ejemplar para reseña. | Sé que no es fácil para aquellos que se autopublican ir haciéndose un hueco en el mercado, así que espero sumar mi granito de arena para que el tremendo esfuerzo que los autores han realizado tenga su recompensa.

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Supongo que es justo comenzar diciendo que hacía mucho que no leía sobre una búsqueda, una obra fantástica con estas características, así que reencontrarme con este tipo de lectura me ha producido sorpresa (por alguna extraña razón no he dejado de pensar en una novela de Laura Gallego y en una trilogía que leí hace 7 u 8 años).

El propio título del libro es bastante directo, puesto que habla de la búsqueda del Torem, así que uno se imagina que ese será el hilo que conecte las hipotéticas tramas y subtramas que aparezcan. Eso es lo que yo esperaba y, más o menos, es lo que nos encontramos, aunque no en la forma en que yo me habría imaginado que todo aparecería.

El protagonista, Dave, está buscando a su abuelo, Byron. Durante el camino para llegar a él pasa por diferentes pueblos y ciudades del Reino de Ravencros. La visita, y las peripecias que allí tuvieron lugar, al primer pueblo ocupa un tercio del libro. Un tercio, lo cual es una extensión excesiva y que no aporta demasiado a la trama. Es cierto que aparecen durante ella personajes, especialmente dos, que van a ser importantes (o cuya importancia se mostrará más adelante, en posteriores volúmenes), pero se hace pesada, aburrida y poco interesante.

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Reseña: Play #1, de Javier Ruescas

Toca volver a la carga con las reseñas después de este parón por culpa de exámenes. Pese a que hubiera podido compartir con vosotros algún post, mi ordenador decidió tomarse un suspiro y acaba de llegar del servicio técnico; así que he tenido que apañarme con un ladrillo que tarda media hora en encender y otra media en abrir el explorador 😦 Pero bueno, ¡ya estoy de vuelta! Y, ahora que llega el verano, espero ponerme al día y publicar las reseñas pendientes y mis opiniones de un montón de películas y series ^^

Nadie diría que Leo y Aarón son hermanos. El primero es presumido y ambicioso; el segundo, tímido y reservado. Pero ambos desean algo. Mientas Leo sueña con hacerse famoso a toda costa, Aarón no deja de pensar en cómo puede recuperar a su novia, quien, tras ganar un concurso y convertirse en una estrella mundial, se ha vuelto inaccesible. Un día, husmeando en el ordenador, de su hermano, Leo descubre que Aarón tiene un talento desbordante para la música, y que ha compuesto y grabado varios temas que no tienen nada que envidiar a los hits más populares del momento. Sin meditar las consecuencias, Leo decide darlos a conocer por internet, y muy pronto el fenómeno Play Serafín – el nombre que le ha puesto al canal de YouTube- estalla por toda la red…


Javier Ruescas llegó a nuestras vidas con este libro, Play. Novela juvenil, fresca y que se ha convertido en todo un fenómeno editorial en España y países hispanohablantes, además de haber sido traducida a idiomas varios. Pese a que llevo un tiempo medio desconectada de la novela juvenil, esta obra española me llamaba la atención, así que me hice con ella. Después de tenerla cogiendo polvo en la estantería durante tres o cuatro meses, decidí leerla. 

Antes de pasar a desgranar mis impresiones, voy a comentaros algo que siempre me pasa cuando o bien leo ciencia ficción española, o bien cuando leo sobre asuntos adolescentes made in Spain. Acostumbrados como estamos a que los países anglosajones copen tanto cine como literatura (o, al menos, la literatura que resuena a bombo y platillo por todos lados), a mí se me hace extraño descubrir, por ejemplo, una novela de magia donde el protagonista se llame Pedro y se apellide López, o una historia de instituto en la que la pobre chica marginada sea Nerea Núñez. Y, mal que me pese, me cuesta mucho más meterme dentro de la trama, conectar con los personajes, si los ubico en un lugar que conozco y si son, más o menos, de la forma que uno espera y ha conocido. Porque sabemos que en EEUU hay taquillas, un baile de fin de curso, equipo de baloncesto, de béisbol, de hockey… Con sus cheerleaders revoloteando por aquí y por allá; mientras que a los personajes de estas novelas sitiadas en España no puedes hacerles guardar sus libros en una taquilla con la misma asiduidad, ni volverse locos por la pareja del baile, ni pelearse por quien es la jefa de las animadoras. Y, lamentablemente, lo que se tiende a hacer (generalizando, por supuesto) es cambiar Miles Green por Andrés Tomé y dejar el resto parecido, cuando las cosas no deberían ser así, ni mucho menos. 

 

Y bien, ¿a qué venía este párrafo tan… moralizador? Pues, obviamente, lo que he leído de juvenil ha sido americano o británico, grosso modo, y probar algo nacido de una pluma nacional me producía tanta curiosidad como recelo.  

Creo que el autor capea el temporal con bastante maña, para ser sincera. Aarón y Leo, Leo y Aarón. Dos protagonistas unido por su consanguinidad y separados entre ellos por un abismo. Partiendo de una relación fraternal complicada, con un chaval tímido en los 17 y un vividor ya por los 20, Play nos presenta una serie de situaciones que rayan lo surrealista, pero que se acoplan bien entre ellas y nos regalan un resultado BIEN. Me remito a la sinopsis para comentar vagamente el argumento. 

Nadie diría que Leo y Aarón son hermanos. El primero es presumido y ambicioso; el segundo, tímido y reservado. Pero ambos desean algo. Mientas Leo sueña con hacerse famoso a toda costa, Aarón no deja de pensar en cómo puede recuperar a su novia, quien, tras ganar un concurso y convertirse en una estrella mundial, se ha vuelto inaccesible. Un día, husmeando en el ordenador, de su hermano, Leo descubre que Aarón tiene un talento desbordante para la música, y que ha compuesto y grabado varios temas que no tienen nada que envidiar a los hits más populares del momento. Sin meditar las consecuencias, Leo decide darlos a conocer por internet, y muy pronto el fenómeno Play Serafín estalla por toda la red…

 

Desde la contraportada vemos cómo va a ser la historia, y no lo hace en esta sinopsis, si no en una oración que las introduce. El amor es la meta… La fama, su único camino. 

La pluma de Ruescas es normalilla, ágil, pero nada más. Prosa sencilla, que se devora, sí, siguiendo bien los puntos comunes del género, con un léxico común que, de vez en cuando, decide refrescarse introduciendo un palabro que no concuerda demasiado con el ritmo e impresión que yo creo se pretende lograr. Aún así, esta lectura de enunciados breves, pausas bien marcadas y capítulos perfectamente cortados en el momento clave, sabe muy bien lo que se trae entre manos. 
De la trama podría mencionar muchas cosas, positivas y de naturaleza dudosa. Positivo es el desarrollo central de la obra, que pasa de un principio lento, a un nudo bien estructurado y donde encontramos las emociones que debemos encontrar. Positivo, también, es el modo en que vamos conociendo a ambos hermanos, cómo conectamos con uno o con otro y queremos pasar capítulo tras capítulo para no perderle de vista. Positiva, de nuevo, es esa división en capítulos cortos, narrados en 1ª persona tanto por Aarón como por Leo alternativamente. En la parte de naturaleza dudosa yo incluiría las continuas referencias a: 1) canciones, 2) películas, 3) libros, 4) internet…; o que tengamos, por ejemplo, personajes bastante estereotipados, porque los hermanos no presentan rasgos demasiado innovadores, aunque trate de dársenos una imagen diferente de ellos (y, además, no se ahonda demasiado en los personajes secundarios: amigos de Aarón, padres…). En el apartado negativo solo introduzco un ítem, pero creo que es demasiado importante para el transcurso de la historia como para pasarlo por alto: Delilah. Que un chaval se lance a la aventura, dejando atrás familia y amigos y embarcándose en una travesía cuyo final es bastante incierto, para reganarse el amor de una pseudonovia que, casualmente, acaba de convertirse en una estrella mundial es bastante… Bastante… Bastante ¿incomprensible? ¿Irrisorio? ¿Surrealista? ¿Hiperrealista? ¿Ilógico? 
Que no digo que no sea una buena idea, pero, mirándolo objetivamente, suena descabellado que alguien de 17 años lo arriesgue todo solo para encontrar a una chica (¡Con 17 años!) con la que ni siquiera mantiene una relación estable (o una relación, ya puestos) y que, para colmo de todos los males, se ha esfumado sin molestarse en decirle palabra. Amor adolescente, dirán algunos. ¿Amor adolescente? ¿De veras? Pues mira, a mí no se me ha ocurrido jamás de los jamases coger mis ahorros, pillar un vuelo e irme a Estados Unidos para buscar a alguno de esos actorcillos que han pasado por Disney y tratar de llevármelo. 

“Nosotros marcamos nuestro destino con nuestras decisiones, y no podemos permitir que los miedos y las inseguridades nos impidan tomarlas.”

 

Pero bueno, dejando las ironías de lado, queda mencionar la parte principal que no son sino los protagonistas. Aarón es el hermano de 17 años, tímido, pasota y algo friki. Leo no es nada, pero se las da de todo. Y, con estas dos oraciones, me quedo tan ancha describiéndolos. Podría añadir más cosas, como que Leo se largó de casa habiendo sustraído los ahorros de Aarón para vivir el sueño americano, o mencionar también que Aarón es un sensibleras, o que no dejan de discutir… Pero serían, en todo caso, datos adicionales con los que os encontraréis durante la lectura.
Así a modo de cierre, os comento que el final es un tanto especial. Como dice ese fantástico refrán quien mucho abarca, poco aprieta, y creo que se ha cortado esta primera parte un poco a ciegas. Sí, se mantiene la tensión e incita a continuar leyendo, pero no deja de parecer una conclusión algo coja, acelerada, precipitada, que contrasta con el buen ritmo del resto de la obra. 

En resumen, Javier Ruescas se ha sacado de la manga una obra juvenil interesante. La música es un buen aliciente, así como lo es la relación entre hermanos y la sorprendente búsqueda del amor. Me ha parecido un libro entretenido, que se deja leer con avidez, pero tampoco creo que sea merecedor de tanta fama. Hay obras juveniles más innovadoras, con personajes más profundos (aunque reconozco que los hermanos -ya os lo mencioné más arriba- están bien construidos) y tramas infinitamente mejores. Aún así, no dejo de recomendárosla, porque, si algo tiene muy logrado, es que Play se deja querer.

 

Et voilà! Hasta aquí la reseña de hoy. ¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado el libro? ¿Habéis leído más obras del autor? 

Reseña: After #1, de Anna Todd

Nunca pensé que estaría presentándoos esta reseña en el blog, pero… ¡ALLÁ VA! Fenómeno Enfermedad After para todos.

El fenómeno juvenil del 2014. AFTER: la historia de un amor infinito. Tessa Young se enfrenta a su primer año en la universidad. Acostumbrada a una vida estable y ordenada, su mundo cambia cuando conoce a Hardin, el chico malo por excelencia, con tatuajes y de mala vida. La inocencia, el despertar a la vida, el descubrimiento del sexo… un amor infinito, dos polos opuestos hechos el uno para el otro. «After es una auténtica montaña rusa.» The New York Times


Hay libros buenos, hay libros menos buenos, libros malillos, libros rarunos, libros tristes, libros felizones… Y luego hay cosas como esta. Riesgo de mareos, sudoración extrema, fiebre, retortijones, etc. AFTER es, más que una historia de amor infinito, una historia de despropósitos eternos.
Prometí no leerlo, casi autoimponiéndome esa censura, pero al final la curiosidad acabó conmigo. Y con un buen puñado de neuronas, todo hay que decirlo. AFTER es ese fenómeno de literatura juvenil que ha revolucionado el mundo de la publicación y que lleva paseándose por las estanterías de todo el mundo desde octubre del año paso. Digo revolucionado, entrando en materia, porque surgió como un fanfic de One Direction en Wattpad  y se convirtió en algo mucho más grande. El caso es que ha sido editada en papel y está arrasando en las librerías (en Francia está entre los más vendidos desde hace un tiempecito), habiendo sido publicada en España por Planeta. ¿Hola? ¿Por qué este libro merece ser editado por un grupo semejante a la primera de cambio? Ah, sí, que hablamos de dinero. Fallo mío.
Así que en esas estamos, con un libro (que en realidad es una tetralogía) polémico, de esos de los que se suele decir: o lo amas o lo odias, no hay término medio. Pues sí, es verdad. Y me quedo en el extremo cruel, en el extremo de las tripas revueltas y migrañas insoportables. Lástima. 
After es la historia de Tessa y Hardin, dos personalidades opuestas que se verán unidas por la universidad. Ella es una chica perfecta, con un novio perfecto, una vida perfecta y perspectivas de futuro perfectas. Sin embargo, toda esta perfección se irá al traste al conocer a su compañera de habitación en la residencia de la facultad. Un nuevo grupo de amigos que nada tiene que ver con lo que ella estaba acostumbrada y planes diferentes y muy diversos. Entre esos amigos (por llamarlos de alguna manera) está Hardin, el chico malo, tatuado y enigmático. Algo surgirá entre ellos, una especie de relación que vivirá entre discusiones y problemas.
Voy a comenzar con lo menos interesante, en mi opinión, de esta reseña, que va a ser un breve análisis de la prosa de la autora y del estilo que esconden estas páginas. Desconozco la forma del fanfic original, pero la versión en castellano está bastante bien escrita. Formas correctas, ritmo acertado y una más que lograda conexión el lector. Sigue las pautas de la novela juvenil. No hay mayor problema por aquí: nadie está pidiendo leer a Zafón.
Entonces, vayamos a lo jugoso, a lo irritante, a la carnaza.
¿Qué pasa si digo que este libro es peor que ir a la playa con 40 grados, envuelto en una manta de terciopelo, con tres abrigos de visón y un par de bolsas de agua caliente? Pues, básicamente, estaría siendo generosa. No quiero criticar esta lectura por el mero hecho de hacerlo, por ser cool o por dejar de serlo, y no tengo ganas de enfrentarme a comentarios quisquillosos (aunque confío en que no los haya), pero hay cosas que me pueden, cosas que son superiores a mí.
No es la primera vez que leo sobre el cliché chica buena quiere con chico malo, pero hay ciertos límites. Ciertos límites como el sexismo, dignidad, autoestima, etc. Y creo que Anna Todd se los ha pasado por el forro. Anna Todd y todas las personas que encuentran la relación que aquí se nos presenta como algo menos que nocivo.  Aunque eso son apreciaciones, tal vez, demasiado personales.
Aquí la relación que tenemos no es sana, es dañina como un cáncer te carcome por dentro. Y lo malo es que está tratada  de tal forma que, si se interpreta mal o si se sigue el ritmo natural de la lectura, no parece tan peligroso, sino algo casi apetecible.
Una chica buena, como ya dije, a la que sacan de su burbuja idealizada con un puntapié que la arroja al abismo. Tessa Young es un personaje irreal, insufrible y tonto. Ingenua con dieciocho, una ingenuidad casi propia de un par de siglos atrás, afán por tender puentes y no crearse enemigos. ¡Cómo si eso fuera totalmente posible! Pero eso no es lo malo, porque esta naïveté no tiene por qué ser tan terrible. Lo que duele son otros rasgos añadidos: prejuicios, femimachismo (un término que os comentaré más abajo), o una especie de vejez anticipada que parece estar directamente relacionada con la seriedad en el trabajo.
Si se supone que debería notarse una evolución en el personaje, yo no la veo. No me malinterpretéis, porque sé que hay cambios, pero son incoherentes. Pasamos de una chica remilgada que nunca ha dicho un taco, a una chica mitad remilgada, mitad normal, que suelta alguno de cuando en cuando. Además, la personalidad es voluble, tremendamente voluble. Y, para tratarse de una joven a priori centrada y madura, hay lagrimones, sensibilidad, cerrazón e infantilismo por doquier.
El caso de Hardin, véase Harry Styles con aspecto de tipo duro, es aún más increíble. Es un chico tatuado de los pies a la cabeza, con piercings aquí y allá, malas pulgas, muchos enemigos (y eso que solo tiene 20 añacos) y que es el terror de las nenas y de todo bicho viviente. Sin embargo, está claro que un protagonista verdaderamente negro no atraería para nada, así que hay que dulcificarlo. En realidad no está podrido, solo lo finge; le encanta la literatura y lee manuscritos para una editorial. Ah, y su padre es rector de la universidad. Por supuesto, el chico malo de buena familia con pasado medio turbio, es mejor que el chico malo de vida realmente dura, de actitud dura y acciones que podrían acarrear consecuencias más allá de una mera amonestación.
Así que, LA PRIMERA EN LA FRENTE. El realismo brilla por su ausencia.
Y, entonces, Anna Todd nos deleita con una serie de tiras y aflojas que empiezan a sobrar a partir de la página 200. Que sí, vale que pueda parecer deseable la relación con el típico chaval interesante, raro y envalentonado, pero de ahí a vivir como un perro faldero, haciendo lo que él quiere, cuando y como él quiere, hay al menos 13 campos de Oliver y Benji y tres minas de carbón para buscar la dignidad.
La relación es absolutamente insana, hecho que se ve acrecentado por la desafortunada construcción de ambos personajes. Ella se deja llevar y él ordena y manda. ¿Y ahora, en pleno siglo XXI, vienen a mostrarnos una pareja anticuada, que echa por tierra todos los derechos alcanzados en los últimos años? ¡Venga ya! Lo peor de todo es que después hay gente que quiere vivirlo: muchas adolescentes dicen que ojalá pudieran tener a un Hardin en sus vidas, y otras tantas consideran éste como el mejor libro de sus vidas. ¡Re-venga ya!
Curiosamente, yo nunca antes había prestado atención a esos posibles mensajes “encubiertos” de los libros, porque nunca se me pasaría por la cabeza mezclar realidad con ficción. De hecho, como bien se suele decir, la literatura es una manera de vivir todas las vidas que en la realidad no alcanzamos, y por eso no me parece bien que se censuren o desprestigien determinadas lecturas por su contenido. He leído críticas de  After que dicen que es una vergüenza que haya semejante obra en el mercado, que no debería estar permitido, ya que ablanda aún más algunas cabecitas imberbes… Pero, pese a todo, yo no comparto totalmente esa opinión. Hay que saber leer y saber lo que se lee.  Yo no quería a un Hardin y sigo sin quererlo ahora. De todo debe haber, que un libro sea mediocre y después alcance un gran éxito no se debe tanto al autor, como al marketing y los lectores que se dejan arrastrar.
Pero bueno, aún así, este libro no deja de ser repulsivo. ¿Por qué? Os enumeraré las razones.
     😷Es imposible empatizar con los personajes: ella es una niñata tonta (que puede sacar muy buenas notas, pero ya podía preocuparse un poco por lo que está haciendo con su vida), y él necesita una camisa de fuerza y una buena macedonia de pastillas, porque semejante desdoblamiento de personalidad no puede ser sano.
     😷Hay situaciones vergonzosas, en las que Tessa da muestras de tener una mentalidad anticuada (cada uno que haga lo que quiera, claro está, pero no deja de ser chocante).
    😷Maltrato psicológico quizás sea una acusación muy grave, pero las vejaciones son absolutamente crueles: Hardin insulta a Tessa y se mete con ella por su forma de ser, de vestir, de actuar…
     😷¿Violencia física? Hardin no deja de a) agarrar a Tessa por el brazo cada vez que ella se marcha molesta; b) empotrarla contra la primera pared que se encuentra. Alguien que de verdad te quiere y te aprecia no hace esas cosas. ¿Qué es romántico? A mí no me parece romántico en absoluto que mi pareja, si yo no tengo ganas de hacer algo, venga, me agarre del brazo a la fuerza y me empotre contra la pared para  hacerme cambiar de idea con una tanda de besos posesivos. Es más, dudo mucho que volviese a verme el pelo.
     😷Según AFTER, el sexo es el bálsamo que todo lo cura. ¿Qué Tessa no ha hablado con Hardin en todo el día? ¡No pasa nada! Antes de dirigirnos la palabra ya estamos dándole a la vida feliz. Ya si eso, después arreglamos las cosas.
     😷Discusiones. Discusiones por todo, a todas horas y en cualquier lugar.
     😷Dos personas que son mayores de edad y poco más, se conocen, se gritan durante dos meses y deciden, al segundo, irse a vivir juntas a un apartamento. Para ello, Tessa rompe su relación con su madre, se carga una relación estable (Oh, sí, tengo 18 y me caso con el novio que tengo casi desde que nací. Qué divertido.) y se aleja de su única amiga. ¿Véis esto normal? Yo no.
     😷El final. Oh, el final. No es vergonzoso, es humillante. No concibo como pueden haberse sacado 3 libros más de la manga y permitir que la saga sea Una historia de amor infinito. SPOILER. Que la persona que quieres (tengo mis dudas, pero bueno) sea tan rastrera como para apostar con sus amigos tu virginidad me parece deplorable. Me da igual que Hardin diga que fue antes de enamorarse, blablablá… Porque, aunque en este libro no se sabe nada más, hay otros 3 volúmenes en los que Tessa, irremediablemente, debe perdonarlo. ¿No revuelve eso las tripas? FIN DEL SPOILER.
 Compartí en Goodreads una primera impresión al acabar el libro y en ella puse algunas citas que me molestaron considerablemente. Aquí os dejo tres, para que juzguéis por vosotros mismos.
¿Por qué es tan grosero? En todo caso, debería estar agradecido de que no lo juzgue por la manera en la que ha destruido su cuerpo con tatos agujeros y tatuajes. Vale, puede que lo esté juzgando un poco, pero al menos no en su cara.
Quiero estar casada cuando cumpla 25 y tener al menos dos hijos. Tengo planeado todo mi futuro.

 

-Si fueras mía, no sería capaz de mantenerme alejado de ti. Te follaría a cada ocasión que tuviera.

En fin, ya veis lo que hay.

En lo que a mí respecta, no se me ocurriría recomendaros este libro. No me ha gustado, y lo máximo a lo que he llegado ha sido a reírme un par de veces ante lo absurdo de las situaciones. Me parece que lleva al extremo un tema que ya no da más de sí, desbordando estereotipos por aquí y por allá, y además lo hace sin ninguna característica especial. Solo hay gritos, llanto, sexo y reencuentros que rayan lo irrisorio. Un punto positivo que remarcan otras reseñas es el trepidante ritmo de lectura. Yo he tardado tres días en leerlo, pero tampoco podría decir que me haya enganchado locamente. Simplemente quería saber en qué terminaba este volumen, y no me apuré especialmente, aunque es cierto que al estar formado por capítulos cortos y una escritura de lo más sencilla, no presenta ningún obstáculo a la velocidad lectora. Si os animáis a leerlo, supongo que ya iréis bien documentados, así que echadle paciencia y tratad de no tiraros de los pelos a medida que leéis escena surrealista tras escena surrealista. Estáis avisados.
Me parece muy sorprendente el tirón que están tirando estos libros, ¿no? Van a sacar película, y es una tetralogía con muchas páginas. Y yo me pregunto de dónde habrá sacado esta mujer imaginación para mantener está estupidez durante tanto tiempo, porque yo ya lo veía fallar a partir de la mitad del primero. o.O  Pero bueno, está claro que donde esté el dinero, que se quite lo demás. Ya lo comentaba hace un par de días con alguien, que este fenómeno es exactamente una cuestión de marketing y ventas, y, viéndolo así, no cabe duda de que las editoriales han sabido aprovechar el tirón como nadie.
¿LO HABÉIS LEÍDO? ¿Qué os ha parecido? 

Reseña: Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo

¡Toca volver con las reseñas! Hoy os traigo la de un libro de Albert Espinosa, un libro corto que se lee volando, pero que me ha dejado algo contrariada. Leed más abajo y os enteraréis del porqué.

 


¿Y si con solo mirarte pudiera desvelar tus secretos más profundos?
¿Y si con solo mirarte pudiera sentir con tu corazón?
¿Y si en solo un instante fuera posible saber exactamente quiénes somos el uno para el otro?


 

 Utilicemos el sarcasmo.
Un día transcribiré las diatribas que me planteo y autodedico cuando no puedo dormir y conseguiré que una editorial publique estas divagaciones nocturnas. La gente lo leerá y pensará: ¿Esta mujer preferirá la maría o será más de coca?
Cerremos este inciso sarcástico.
Tras esta salida de tono tan necesaria absurda, me pongo seria, porque toca reseñar. Reseñar un libro corto, de título apetecible y que parecía una opción amena para digerir las reflexiones murakamianas daba la impresión de ser entretenido y sencillo. Además, Albert Espinosa era uno de esos autores a quienes tenía muchas ganas: había dejado pasar Brújulas que buscan sonrisas perdidas, y la inminente publicación de El mundo azul. Ama tu caos., me hizo quitarle las telarañas a este librito y decidirme a leerlo. [Ñiaaammm, Ñiaaaaamm] Ese fue mi cerebro asimilando todo lo que se supone que pasa en esta historia.
Os pondré en situación (pero en situación de la misma manera que nos pone el libro abrid bien los ojos-) , porque la sinopsis que se nos ofrece de esta novela deja bastante que desear y explica, de lo esencial, más bien poquillo.
 
Marcos acaba de perder a su madre, pero no tiene ni un respiro porque tiene trabajo. Han encontrado un extraterrestre, al Extraño, y necesitan su ayuda para determinar si realmente es un extraño o tan solo un impostor. Sin embargo, Marcos se enamora ese mismo día. Se enamora, un flechazo, desde la ventana de su casa el día en que finalmente va a poder dejar de dormir de una vez por todas y dejar de ser un humano con limitaciones para ser un hombre dedicado a su vida las 24 horas del día.
En un periodo de tiempo corto, todos los acontecimientos que desbarajustan la vida de Marcos van a verse entrelazados y van a ser de vital importancia para descubrir qué sucede con el extraño, con la chica y con el destino de Marcos.
 

¿Seguís sin tener mucha idea de qué va esta historia? No pasa nada, así estoy yo, y eso que han pasado unos cuantos días desde que me leí el libro, y he tenido mi tiempecillo para digerirlo todo, consultar dudas en páginas determinadas y reflexionar bien sobre lo que quizás quería decirnos el autor.

Para un libro con un título largo, pero muy atractivo (al menos para mí), yo me esperaba una historia de amor. Sí, sé que no me había currado mucho mis expectativas, pero eso fue lo que me sugirió la portada y el título de esta novela. Que me haya equivocado le da un punto al autor, que ha conseguido colármela por completo. Sin embargo, no voy a protestar por encontrarme algo totalmente diferente de lo que pensaba, es más, me encanta darme cuenta de lo prejuiciosa que puedo llegar a ser con los libros y de lo equivocada que estoy miles de veces. Sin embargo, más allá de mis ideas preconcebidas, creo que me he confundido de lectura. Sí, creo que este libro no era para mí. Hay veces que tengo la sensación que hay historias que, por mucho que lea y relea, nunca llegaré a apreciar bien, porque tengo un nivel de escepticismo muy desarrollado. ¿A qué viene eso? Muy fácil: me cuesta mucho creerme las cosas y, con los libros, cuando los autores empiezan a tratar temas sobrenaturales, fantásticos o fantasiosos (sin más), soy más exigente aún. A lo mejor acepto con más facilidad que Stephen King cree a un payaso comeniños, que que Albert Espinosa nos traiga a un chaval que tiene un don y que va a hablar con un extraterrestre.
Fallo mío, pero esto no lo puedo remediar.
Y con la cantidad ingente de obstáculos que ha tenido que sortear este libro en mi cabezota, no sé ni siquiera como no ha echado a correr en cuanto me lo he cogido para destriparlo en la reseña. Pero bueno, dejémonos de cháchara y pongámonos serios.
TODO LO QUE PODRÍAMOS… es una novela corta, de apenas 200 páginas, que se lee en un santiamén. Tiene una prosa correcta, con aires de elegancia bien logrados en determinados fragmentos, pero que es un poco inestable y no mantiene el nivel en toda la obra. Aun así, está bien escrita, no hay enormes fallos de expresión y tiene cohesión. Es cierto que es mejorable, como en la mayoría de los casos, pero no es el problema. Para mí, la estructura y la forma son puntos positivos.
Y es ahora cuando entramos en la trama. Trama que me llevaría bastante tiempo explicar, porque primero debería ponerme de acuerdo conmigo misma. Me imagino que ya habréis intuido en mi resumen-argumento-intentodecosasimilar que me ha costado enlazar los cabos sueltos de esta historia de una manera coherente. Tenemos un poco de ciencia ficción (con una inyección que elimina el sueño para siempre) que, combinada con elementos de su estilo y más desarrollada, podría ser un verdadero puntazo; también hay un extraterrestre (un tema muy exprimible), amor a raudales (tanto un amor un tanto controversial, como un amor más normal pero agradable), y un protagonista con un don.  No me digáis que no podrían sacarse buenas historias de ahí, ¿eh?
Bueno, pues yo he llegado a la conclusión de que, por separado, son temas geniales, pero juntos se pierden en los límites del quiero y no puedo.
En la primera parte de la historia asistimos a una mezcla de recuerdos de Marcos que se entremezclan con la adoración por su madre fallecida y con el desasosiego que lleva a cuestas por culpa del asunto de dejar de dormir para siempre. Es una parte lenta, que cuesta leer y que tampoco cuenta demasiado. Sin embargo, la segunda mitad es mejor. Conocemos al Extraño, conocemos al amor fugaz de Marcos y vemos la unión entre ellos. Debo decir que la conexión es surrealista, pero bueno, eso es pasable.
Luego, al final, hay un tema que no terminé de entender del todo, que vendría a explicar por qué Marcos tiene un don. Es un asunto con varios universos paralelos, y másallases que confluyen en el Extraño, Marcos y la chica.
Eso sí, el FINAL es para matarse.
¿Que el pobre Marcos se acaba de enamorar de verdad y vas a decirme ESO? Dudo mucho que os lo imaginéis, pero es que la última frase del libro es… Es cruel. Hala, ahora os quedáis con la duda.
Un último dato antes de concluir con esta extraña reseña: LA MADRE DE MARCOS. Sí, la madre con mayúsculas, porque se merece toda vuestra atención. OJO, spoiler. Esta señora sería una poetisa, porque nos deja unas buenas frases en el libro, pero está claro que era una depravada enamorada de su pobre hijo. No sé si me da repelús, mucho repelús o verdadero asco la manera en que nos la muestra. Si era la intención del autor crear un personaje tan desagradable, chapó. VUELVE, se acaba el spoiler.
En resumen, nos encontramos con una historia especialilla, que mezcla elementos de aquí y de allá que van a estar interrelacionados. La prosa es bastante buena, sencilla pero elegante por momentos. El protagonista está poco trazado, poco desarrollado (o menos de lo necesario) y no he terminado de congeniar con él, pero tiene una personalidad decente y, bueno, no está tan mal. Los secundarios sí que son muy vagos, muy ambiguos, pero creo que no desdicen mucho con el tipo de trama en que están enmarcados. Trama que, por cierto, hay que tomarse con calma y tratar de no ser científicamente objetivos o muy lógicos, porque entonces adiós a la posible emoción.
Personalmente, no me ha gustado mucho, sobre todo por culpa de la mezcla de semejante cantidad de elementos, un poco excesivos, pero tampoco ha sido una lectura especialmente negativa, porque me siguen quedando ganas de leer al autor. Eso sí, en un futuro no muy cercano, que necesito rumiar bien toda esta información.
No sabría si recomendaros este libro, queda muy a vuestra elección, pero si decidís ir a por él no seáis prejuiciosos y tratad de apreciar el potencial de sci-fi que yo no he disfrutado. A ver si tenéis suerte.
 
DATO.- La introducción de esta reseña no tiene nada que ver con el lío de cables que tiene la historia de este libro. Lo prometo. 
 
Et voilà! Hasta aquí la reseña de hoy ^ ^ Espero que os guste (y espero no haber sido muy dura con el libro).